Malvinas: se estaría avanzando en las negociaciones

El embajador argentino ante la ONU, Jorge Argüello, consideró hoy que se "están creando las condiciones" para que se lleve adelante la negociación con Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas, a partir de las "acciones" que desarrolla el Gobierno nacional sobre este asunto. De todos modos, Argüello admitió que "los tiempos de la política internacional son largos".

El embajador argentino ante la ONU, Jorge Argüello, consideró hoy que se "están creando las condiciones" para que se lleve adelante la negociación con Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas, a partir de las "acciones" que desarrolla el Gobierno nacional sobre este asunto.   De todos modos, Argüello admitió que "los tiempos de la política internacional son largos".  

"Con las acciones que estamos llevando adelante, como la participación en todas las reuniones multilaterales y regionales, estamos creando las condiciones propicias para que, en el menor tiempo posible, se pueda llevar adelante esta negociación", sostuvo.  De esta forma, el  embajador ante la ONU se manifestó sobre las declaraciones del titular del Comité de  descolonización de la ONU, Donatus Keith Saint Aimee, quien ayer en Ushuaia dijo que el proceso para encontrar una solución al diferendo por Malvinas requiere "paciencia, comprensión y cooperación".

Al ser consultado sobre la visita de Saint Aimee, Argüello la evaluó como "muy positiva"  ya que "tomó contacto con diversos actores de la vida política" tanto en Tierra del Fuego como en Buenos Aires.  "Nuestro principal problema es el mantenimiento del status quo, la inacción, el permanente incumplimiento y falta de implementación de la resolución de las Naciones Unidas que insta a las dos partes a poner en macha un proceso de negociación diplomática y directa entre los dos países respecto de la  soberanía de las islas", indicó en declaraciones a FM Millenium.

Asimismo, el embajador ante las Naciones Unidas puso de relieve la actitud del Gobierno argentino que cada año "plantea con fuerza, no sólo la necesidad de cumplir las resoluciones de las Naciones Unidas sino también la necesidad de modificar el Consejo de Seguridad de la ONU, democratizándolo y eliminando el derecho de veto".