Cristina muestra las uñas

Se realizaron cambios en las segundas líneas del gabinete de Cristina Da Dalt. Los relevos no incluyen a las tres Secretarías que continúan con los mismos funcionarios que acompañaron a Félix. En las reuniones previas, Da Dalt mostró su carácter.

Foto: Gentileza Municipalidad
Foto: Gentileza Municipalidad

Todos los que la conocen, saben que Cristina Da Dalt es una mujer de muy bajo perfil, a quien no le gusta le exposición pública y que prefiere concentrarse en su trabajo, aspecto en el que a veces se muestra obsesiva, antes que tener una alta exposición social, especialmente a través de los medios.

Justamente, en este plano, la actual Intendente ha participado ya en varias conferencias de prensa, y en ellas ha mostrado su parco discurso, que no por escueto deja de tener densos contenidos. A la contadora Da Dalt no le gusta explayarse en largas explicaciones, lo suyo es la acción y la definición, no los largos parlamentos. Y una muestra cabal de esto se vio en la conferencia del viernes 18 de diciembre, después que la tormenta del día anterior conmocionara al departamento. En ella, Da Dalt habló unos segundos por arriba de los tres minutos, mientras que el resto de los funcionarios que usaron la palabra en esa oportunidad, hablaron todos por más de diez minutos cada uno y el gobernador Jaque, por más de veinte.

Esta característica de su personalidad,  junto a su firme temperamento y enérgico carácter, no sorprenden a quienes la conocen, pero ha causado una grata impresión, en quienes no tenían muy definido el perfil de la nueva intendenta.

Funcionarios que no la conocían en la intimidad de su despacho y que no habían podido percibir su dedicación y prolijidad en la tarea, se han mostrado gratamente impresionados, “porque tiene una capacidad de trabajo sorprendente, es poco menos que incansable, pero además sabe escuchar y es muy humilde para preguntar”, dicen.

Cambios en las segundas líneas

 A punto de cumplir un mes en su gestión al frente de la Municipalidad, Cristina dispuso algunos cambios en las segundas líneas de su gabinete como para ir dándole un perfil más personal a su gestión.

La contadora Da Dalt se siente parte de un equipo que claramente lideran Omar Félix y su hermano Emir, pero en las reuniones previas que se hicieron para consensuar y definir cuáles serían los cargos que se renovarían y quiénes los ocuparían, Da Dalt mostró una firmeza y una templanza que no estaban en los cálculos previos de quienes pensaron en ella para una transición pacífica y ordenada.

Lo dicho, Da Dalt sabe que integra un grupo de trabajo y reconoce a quienes le generaron espacios  y le permitieron crecer políticamente, pero está claro que no será una simple ejecutora de decisiones que otros tomen por ella. No tendrá arrebatos irascibles o intempestivos, pero van a tener que sentarse a conversar con ella más de una vez los que pretendan que defina situaciones de otra manera que no sea fundada en su propia convicción.

Los nombres

Los nuevos funcionarios que ascenderán en su gabinete, muchos de ellos jóvenes, han crecido alrededor del “núcleo duro” que Da Dalt conforma con Mauricio Sat y Néstor Reyes, y del que también formó parte Horacio Boschín en su momento. Todos ellos crecieron al abrigo de los espacios que les generó Ricardo Petignano, desde siempre, influyente hombre de consulta de los hermanos Félix.

En una reunión en la que estuvieron los tres Secretarios de la Municipalidad, Raúl Guerra, Javier Cófano y Darío Barandalla, además de Omar y Emir Félix y a quienes se agregó Ricardo Petignano, Da Dalt defendió a los “suyos”, especialmente a Néstor Reyes, quien ahora ocupará el cargo que detentaba Oscar Ruiz en la Subsecretaría de Gobierno, pero sin ocupar un despacho determinado. “Jugando de Líbero”, se diría en el futbol e interactuando con las diversas áreas de la Secretaria de Gobierno, para mantenerse a prudente distancia de Raúl Guerra, con quien no tiene una mala relación, pero que no es “astilla de su palo”. Da Dalt se puso firme en ese cónclave para que Reyes no sólo siguiera formando parte del gabinete, sino que además le dieran espacio para crecer, por supuesto con el apoyo implícito de Petignano. 

Otra de las decisiones firmes que tomó, fue la de separar de su cargo en la Coordinación de Empleo a Mariela Langa para que su puesto fuera ocupado por Pablo Campi, y también pidió que Pamela Torres se haga cargo de Defensa al Consumidor, dejando su cargo en la coordinación de la juventud para un joven militante que viene de los distritos, cuyo nombre no han querido dar a conocer todavía.

Adrián Bergani se hará cargo de la vacante que dejará Néstor Reyes en la Dirección de Deportes, mientras que Oscar Ruiz pasará a Desarrollo Social y Mariela Langa a la coordinación de pensiones.

Los movimientos hacia arriba y hacia abajo en el gabinete, dejan ver que Da Dalt es muy consciente que hay un “equipo” que la protege y le da espacios desde arriba, pero no está menos claro que ella piensa apoyarse en otro “equipo” que desde abajo la puede ayudar a crecer.

Un nuevo estilo en el Despacho Mayor

Su carácter y la firmeza de sus decisiones pueden percibirse claramente cuando se transitan los pasillos de la oficina de la Intendencia. En esos mismos pasillos que tenían un intenso tránsito bajo la gestión de Omar Félix, hoy “no vuela una mosca”, y muchos de los personajes que antes entraban y salían libremente, ahora se reúnen a puertas cerradas en un solo despacho, y parece ser que no por mucho tiempo más.

Desde el primero de enero, Cristina “pisó” todos los contratos de locación, y “los va a ir largando en cuentagotas teniendo muy en cuenta a quién, cuánto, cómo y por qué se le paga”, según dicen las paredes del despacho mayor, que hablan, y mucho, para quienes saben escuchar. Y la última, para cerrar: los vales de combustible, los manejará un antigüo militar retirado, quien, obviamente, actuará con rigor miliciano para entregarlos.

Queda un párrafo adicional para las Secretarías, en las que como se dijo, todavía no han habido cambios, pero en donde Da Dalt podría dar otra sorpresa, si se presenta la ocasión de algún relevo, designando a un hombre de mucho prestigio, con vasta experiencia y dilatada carrera a quien ella respeta mucho y con quien ha trabajado.

Conclusión

Pequeñas semblanzas que marcan una impronta de carácter y personalidad en una mujer que lleva el mismo nombre de la Presidente, pero que de manera muy distinta a ella, no anda fatigando auditorios con la diatriba para los que no piensan como ella, ni los lloriqueos por la cuestión de género y que parece estar muy determinada a administrar la municipalidad con obsesiva prolijidad.

Un cambio de perfil para una gestión que nace como destinada a ser exigua, pero que puede dar mucha tela para cortar, sobre todo teniendo en cuenta que hay que completar dos años de gestión todavía, y hay que definir quién completará lo que Félix dejó vacante. 

Si Cristina Da Dalt puede plasmar resultados evidentes y eficaces para su gestión, haciendo que la misma se parezca a su discurso, que no por breve deja de ser contundente,  más de uno estará obligado a preguntarse sobre su futuro.