Esta herramienta pueden utilizarla libremente quienes lo deseen, y tiene numerosas aplicaciones. Permite combinar racionalmente recursos y procedimientos para mejorar la oferta, manteniendo la fertilidad del suelo y la diversidad biológica; y certificar estas características de acuerdo con la legislación vigente.
Así las BPA les brindan a los consumidores la certeza de que sus alimentos tienen la calidad y la inocuidad que ellos requieren.
Al mismo tiempo, los productores pueden aspirar a nuevas posibilidades comerciales, no sólo en el mercado interno sino también en el exterior. Por ello, quien implementa estas prácticas consolida su imagen positiva respecto de una serie de aspectos que son muy valorados por los consumidores más exigentes, como el cuidado de la salud y el ambiente.
Las BPA contribuyen, paralelamente, a potenciar sistemas de agricultura sustentable; por un lado, minimizando el impacto negativo en el ambiente y, por otro, mejorando las competencias de los trabajadores a través de la capacitación.
Protocolo Productivo para Vegetales Frescos Producidos en la Provincia de Mendoza.
Necesidades comunes:
A partir del trabajo que viene realizando junto a pequeños productores de la provincia, el Programa Gestión de la Calidad de ISCAMEN ha logrado identificar necesidades comunes que fueron agrupadas en temas prioritarios. Esto permitió a los técnicos del organismo elaborar un Protocolo para la Producción de Vegetales en la Provincia de Mendoza, que fue instituido mediante la Resolución Nº 856-I-08 del ISCAMEN.
Con esta experiencia se espera favorecer las condiciones de negociación de su producción, fundamentalmente la de todos aquellos agricultores que nutren el mercado interno.
El Protocolo está sujeto a actualizaciones o modificaciones en función de la mejora continua, con requisitos de trazabilidad y registros, uso de fertilizantes, riesgo, protección de cultivos, cosecha, gestión de residuos, conservación del ambiente y utilización de recursos.
Este emprendimiento ha llevado aproximadamente un año y en él se ha pretendido plasmar parte de la realidad del agro mendocino, rescatando la cultura productiva de los distintos sectores, incluidos aquellos de escasos recursos y los de áreas más difíciles como las regadas con aguas cloacales tratadas, ya que Mendoza es pionera en la reutilización de este recurso hídrico y posee normativa específica al respecto.
El objetivo final de este aporte es la simplificación de los procesos para permitir la adecuación en forma paulatina a la obligatoriedad de las Buenas Prácticas Agrícolas.