Jubilados: Papelitos de colores

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

¿Es legal apropiarse de mi dinero, del de usted, de los jubilados existentes y de los que como usted aspiran a serlo algún día, después de decenas de años de aportar una parte de su salario, destinada supuestamente a vivir dignamente los últimos años de nuestras vidas?

Esta pregunta debe hacérsela usted, aún no jubilado y aquellos que siguen aportando con esa esperanza.

El gobierno actual –hay otros antecedentes– mediante normas legales, pero a todas luces inconstitucionales, se ha apoderado de todos los fondos del sistema de reparto de la ANSES y últimamente de los que optaron por hacerlo a través de una AFJP. Un verdadero “manotazo”. (1) Y pese a todo “se está quedando sin fondos”, según se denuncia en uno de los diarios porteños. (4)

Todo este dinero ya reunido en una bolsa común sin fondo, se está destinando a canjearlo por papelitos de colores , llamados peyorativamente “bonos” y a prestarlo a tasas irrisorias incluso al propio Estado (al 8,5% anual!!!) para cubrir sus desfasajes financieros o de caja o también a subsidios incomprensibles , solamente justificables en razones políticas.

Esos papelitos de colores no ofrecen ninguna garantía de cobrabilidad y de que el dinero será recuperado , y si no que lo digan los millones de inversores grandes y pequeños de todo el mundo que confiadamente compraron bonos argentinos y andan ahora “penando” por los tribunales tratando de hacerse nuevamente de su dinero a través de gestiones y juicios.

ANSES, mientras tanto, con total desparpajo, acumula decenas de miles de expedientes de legítimos reclamos de ajustes de jubilaciones miserables y ni siquiera da curso a todos los que tienen ya decisiones judiciales irrevocables (como el famoso caso Badaro). No puede hacerlo, sin dudas, porque el dinero ya no existe, pero no puede confesarlo.

Ahora, en Buenos Aires (3) los docentes presentaron un nuevo recurso de inconstitucionalidad pues, dice, “se intenta hacer también allí un uso ilegítimo de los fondos jubilatorios del Instituto Previsional Provincial (IPS), para financiar el déficit operativo de la provincia. Es lo mismo que está ocurriendo a nivel nacional.

Quien esto escribe, por supuesto, “respira por la herida”, porque cobra un exiguo porcentaje de jubilación, de lo que le correspondería por la cantidad de años y monto de aportes que hizo y por la edad en que obtuvo el “beneficio”, razón por la que también inició juicio a la ANSES.

“El gobierno se financia cada vez más con la plata de los jubilados”, afirma un titular a toda página de diario Clarín. (2).-

Espero que al irse este gobierno –o antes– devuelva al sistema de reparto todo el dinero del que lo ha despojado arteramente, porque la situación fiscal se sigue deteriorando pese a estas maniobras, al punto que la ANSES  ya no tiene dinero. (4)

Pese a que no existen datos oficiales, la ANSES tendría hoy un portafolio de inversiones que, se estima, sería superior a los $ 100.000 millones. Sin embargo, gran parte del dinero está invertido en acciones y en bonos del Gobierno, por lo que no se trata de fondos líquidos, de los cuales la ANSES pueda disponer fácilmente. De ahí la necesidad del organismo que conduce Amado Boudou de hacerse de efectivo.

La ANSES se ha transformado en los últimos meses en el principal financista del sector público: En lo que va de abril, ya suscribió dos letras del Tesoro por un total de $ 1.500 millones, y sus aportes al gobierno nacional sumarían más de $ 7.300 millones en el año.

Además, el organismo previsional viene comprometiendo una porción de su flujo de fondos en depósitos a plazo fijo en bancos, tanto públicos como privados, dinero que luego es utilizado para dar créditos al sector privado. Desde diciembre de 2008 hasta la fecha, se realizaron licitaciones de plazos fijos por más de $ 1.700 millones, y estaría previsto continuar con las subastas la semana próxima.

Tengo 71 años. Espero vivir para festejar el regreso de nuestro dinero al lugar de donde nunca debió haber sido sustraído y empezar a cobrar una jubilación digna, que se corresponda con mis aportes.


 
(1) - Diario Clarín, 23 de abril, página 5
(2) - Diario Clarín, 23 de abril, página 4
(3) - Diario Clarín, 23 de abril, página 4
(4) - Diario La Nación, 24 de abril