AMIGOS: les ofrezco una trampa ecológica y segura... ¡segura! que funcionó por millones de años pero, después los hombres nos encargamos de desarmar. En realidad son tres y con el mismo principio.
Primera: bicho verde, asqueroso, lengua pegajosa y según la leyenda, te pega las verrugas. Usado por brujas y viejas feas para gualichos... te acordás?... Come varias veces en el año su propio peso en insectos, entre esos le gustan los mosquitos como postre.
Los pocos que se salvaron de los gomerazos o de que les diéramos de comer petardos para las fiestas o de miles de cosas raras más, suelen morir aplastados por las ruedas cuando practicamos puntería con ellos, para demostrar que sabemos exactamente dónde pisa el auto: SAPO.
Solución: criar varios en el fondo; no nos causa gastos y nos asegura eficaz combate... más que esperar una fumigación que no llegará o se hará con algo vencido o que nos cause más mal que bien. Con el tiempo quizá, hasta nos animemos a tenerlo como el gato, el perro, los peces, adentro de la casa como mascota mimada y ÚTIL.
Segunda: bichito octópodo, algo fóbico, de diferentes clases, algunas de las cuales no aconsejo, pero en su mayoría inofensivas. Tenerla dentro de casa se transformó para la sociedad moderna en señal de mugre y abandono por lo que de haber mujeres en casa seguro no te la dejaran usar como método anti DENGUE, al menos adentro.
Sí: ARAÑA. También come mosquitos y su casa-trampa, la tela, siempre está estratégicamente ubicada. Donde no pasa el SAPO limpia la araña. ¡Lástima que queden tan pocas!
Solución: deje rincones en el fondo y el jardín con telas de araña. Si acostumbra a salir pille algunas de telas bonitas. ¡Ojo! Pregunte si son venenosas. Sirven por lo del mosco y, si tiene hijos o nietos, imagine una tarde con ellos viendo como teje la araña su tela o como caza su presa EN VIVO Y DIRECTO y no por el Discovery.
Tercera: engañosamente crecimos creyendo que nos chupaban la sangre y estúpidamente creímos que, quien le pegaba un peñazcazo con la gomera era "lo más " en puntería. También amigo de brujas y vampiros y odiado en las películas.
Es verdad que son hediondos si mean dentro de la casa, pero afuera no hacen nada. Igual los exterminamos. Murciélagos... ¡Bicho bueno si lo hay! Come miles de mosquitos. Asustaba la gente por la tardecita porque te pasaban volando pegadito y eso te daba bronca... y cagazo. ¡Y sabés que? Estaban comiéndose los moscos que uno atraía como carnada. Ideal para el Dengue que pica al atardecer; pero ya no quedan o hay muy pocos, porque como comen millones de insectos por noche y nosotros fumigamos todo, los murciélagos se fueron envenenando y los hicimos pelota.
Los moscos que no pega la araña o el sapo, porque vuelan más alto, se los pilla el murciélago y con un majestuoso vuelo acrobático digno de ver... más que las taradeces de la tele a esa hora.
Lo del sapo o rana lo tengo claro: cuesta muy poco tener algunas en el fondo. Las arañas del jardín, voy a empezar a verlas con mayor cariño, sobre todo las que hacen tela. Y si alguien sabe como conseguir y criar murciélagos, les agradecería pasarme el dato… Después de tanto, tanto daño, voy a ver si puedo hacer algo para ayudar y ayudarme.