Rivadavia, entre pulperías, talleres y próceres
Jésica Vanella compartirá su belleza y su simpatía, junto a su corte, desfilando en un atractivo carro.
El departamento
El pueblo nació con el tráfico de carretas que debían atravesar el río Tunuyán, por ello se construyeron ramadas a ambos lados del río para alojar a los viajeros. A su alrededor se instalaron pulperías y talleres, siendo los primeros de artes y oficios.
Así, fue creciendo un poblado que la gente llamó La Ramada, y después, Las Ramaditas. Luego cambió el nombre por la Villa de San Isidro, la cual fue elevada a departamento el 18 de abril de 1884. Luego, se le cambió el nombre por Rivadavia en homenaje al prócer. Su patrono departamental es San Isidro Labrador, por la advocación de la primera capilla departamental.
Cuenta con varios museos, entre ellos, el Histórico “Ramón Pérez Fernández”, el Americanista “Valle de Uyata” y el “Histórico Militar La Central”. Una expresión turística que se liga a su cultura es el Teatro Municipal “Luis Encio Bianchi”. La ruta viajera obliga a encontrarse con el dique “Gobernador Tiburcio Benegas” para llegar al Embalse “El Carrizal”, espejo de agua que cobija clubes.
El paisaje rivadaviense es el típico de una Mendoza viñatera; viñas y parrales, bodegas y quintas. Además, Rivadavia cuenta con una amplia producción de vides y frutales, fábricas de aceite y establecimientos industriales frutihortícolas.
Rivadavia ha coronado cuatro reinas: Francisca Jahan (1952), Nury Nilda Aro (1983), Viviana Lucero (1990) y Dana Cecilia Otero (2004).