"Aprender en Vendimia", un programa para hijos de cosechadores

La iniciativa conjunta entre el sector privado y el Estado provincial se propuso salvaguardar la integridad de los niños hijos de los cosechadores mientras los padres realizan su tarea en las hileras. Se llevó a cabo en Tupungato y participaron 110 diez niños y adolescentes de entre 2 y 16 años de esa comuna del Valle de Uco.

Los padres, a cosechar; los hijos, a estudiar y divertirse.
Los padres, a cosechar; los hijos, a estudiar y divertirse.

La Dirección General de Escuelas a través de la dirección de Educación Técnica y Trabajo, participó del desarrollo del programa “Aprender en Vendimia”, en conjunto la Secretaría de Deporte y la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DiNAF) del gobierno provincial, la Municipalidad de Tupungato, la consultora UNITIVA y cinco empresas privadas de Tupungato.

La nómina de empresas incluyó a Bodegas Chandón, Bodegas Catena Zapata, Viñedos Don Antonio, ALCO y Shirley Hinojosa, con la colaboración de Man Power.  

A través de este programa, los más chiquitos – de 0 a 5 años – concurrieron al jardín maternal “Cachorritos” y realizaron actividades a cargo de docentes especializados. Los niños de 6 a 13 años, realizaron actividades recreativas y culturales, mientras que los más grandes además recibieron una capacitación laboral en soldadura y electricidad. Todo mientras sus padres cumplían sus jornadas laborales en la viña.

También en este marco, los niños asistidos recibieron un desayuno y almuerzo diario con un menú sugerido por el Plan Provincial Nutricional que estuvo a cargo del Hotel Tupungato y  se les realizó un control médico.

Las actividades concluirán este jueves 26 a partir de las 11 horas en el Polideportivo “Francisco Rizzo”. Allí, los chicos realizarán una muestra de actividades y sobre el mediodía almorzarán todos junto a los realizadores del programa.

 

Una solución integral

 

El trabajo partió de la necesidad de asistir y proteger a los hijos de los cosechadores que habitualmente acompañaban a sus padres al lugar de trabajo. Una vez en las hileras, los niños ayudaban a los adultos en la cosecha exponiéndose a los peligros propios de la actividad.

Esta realidad es frecuente durante la vendimia porque muchas veces las familias no cuentan con las oportunidades y recursos necesarios para dejar a los niños a cargo de otro adulto responsable durante la jornada laboral.

Con el fin de evitar estos inconvenientes y sobre todo, cualquier situación cercana al trabajo infantil, el sector privado y el Estado provincial trabajaron juntos desde el inicio de febrero con resultados muy satisfactorios.