Algunos chiquitos están acostumbradísimos a estar en guarderías desde muy temprana edad, otros nunca pisaron una. Pero la reacción frente al primer día de clases en un jardín de infantes no necesariamente acompaña esa "experiencia".
"Mi hijo iba a jardincitos desde antes del año y se hace amigo de todo el mundo apenas los ve, por eso creímos que se iba a adaptar rapidísimo a la salita de 4 en una escuela más grande. Nos sorprendimos muchísimo: era el único que lloraba, desconsoladamente, en el instante en que dejaba de verme. Fue un sufrimiento tanto para él como para nosotros como padres", confirma Andrea Martínez.
¿Cómo evitar que el ingreso al jardín de infantes se transforme en una tortura? La psicopedagoga Melisa Persia recomienda "hacer hincapié en que aquello que se va a iniciar es algo placentero, donde hay muchos niños, donde va a aprender y jugar".
Además, la experta aconseja no fomentar actitudes de apego. Es decir, evitar "preguntas tales como '¿me vas a extrañar?', que en realidad forman parte más de inseguridad parental que de los propios chicos".
En síntesis: "Reforzar positivamente el acontecimiento del inicio, augurando que lo que está por comenzar es muy bueno para el niño".
Cómo preparar a los pequeños para el jardín de infantes
Los más chiquitos pueden sentirse intimidados por la estructura escolar los primeros días de clases. Aprendé cómo ayudarlos a adaptarse con éxito para que la transición sea lo más fácil posible para ellos y para vos.