Mozart y Saint-Säens se escucharon anoche en el Roma

Fue un espectáculo sinfónico-coral en el que la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo junto a las agrupaciones corales Santa Cecilia, Magnificat y Coral de los Andes de la FaCAI interpretaron obras de música sacra y clásica. Gran cantidad de público se dio cita en el Centro Cultural San Rafael del Diamante.

Foto: Gentileza
Foto: Gentileza

Por los 70 años de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), anoche a partir de las 21:00 horas, en el Centro Cultural del Diamante (ex-Teatro Roma), se presentó la Orquesta Sinfónica de la misma universidad, para ofrecer un concierto sinfónico-coral de gran envergadura, junto a tres coros de la ciudad de San Rafael: Coral de Los Andes, Magníficat y Santa Cecilia.

Con la dirección orquestal del maestro Mario Perusso, quien fue titular de la Sinfónica Estable del Teatro Colón y Director Artístico de la misma sala, el concierto comenzó con las Bodas de Fígaro de Wolfgang Amadeus Mozart, para interpretar luego el Concierto para Violoncelo Nº1 del compositor francés Camille Saint-Säens. Se cerró el espectáculo con las Vesperae Solennes de Confessore, de W.A. Mozart, una de las obras religiosas mejor compuestas por el gran músico austríaco.
 
Luego del ensayo general que tuvo lugar ayer por la tarde en el Teatro Universitario en la ciudad de Mendoza, Perusso charló con Mediamza.com acerca de la obra que concluyó con la gala de anoche. Definiendo la obra presentada, Perusso dijo que “es una obra muy singular la de Mozart, poco conocida, pero tiene un aria para soprano que es magnífica, sublime, no hay palabras para describirlo, y aunque es una melodía muy simple en Fa mayor, causa un gran goce espiritual. Son esos misterios que tiene la música”.

Perusso también describió otras peculiaridades de la obra sacra de Mozart: “la obra está compuesta para violines primeros y segundos, violonchelos y contrabajos, trompetas, trombones y un fagot, y un órgano que hace un continuo, pero tiene una singularidad: es que no tiene violas. No se sabe porqué, pero Mozart tenía esas cosas raras”.

Cantaron como solistas la soprano Griselda López; Silvina Nassiff como mezzo, el tenor Marcelo Zelada y como bajo el sanrafaelino Leonardo Bertani. Durante el concierto para violoncelo, interpretó los fragmentos solistas Matías Longo.