Orly Terranova arribó en la zona de la ruta 40 con problemas en su radiador.
“Se me pinchó el radiador, perdí mucho tiempo además se me llenaba el parabrisas de agua y no se veía nada, pero estoy contento porque hemos terminado la etapa que si bien fue corta fue muy dura" destacó el piloto mendocino.
Pero, más allá de los problemas hay una luz de esperanza para el mendocino: "todavía queda mucho por recorrer, el Dakar está empezando y lo importante es seguir en carrera".
Una vez que llegó al final de la dura etapa, el mendocino se bajó de la camioneta, cargó agua en el radiador, tomó mucho líquido y salió rumbo a Uspallata donde su equipo X-Raid revisará y repasará la BMW para comenzar el enlace rumbo a Valparaíso, Chile.
Orly, con problemas pero contento
El mendocino terminó la séptima etapa con muchos inconvenientes pero destacó que lo importante es seguir en carrera. "El Dakar recién está empezando" destacó apenas bajó de la BMW.