Hilda Oyarse: "Mi sueño es ver caminar a mi nieta"

Julieta tiene 6 años y sufre parálisis cerebral. Si no consigue una silla acondicionada, rehabilitación kinesiológica y unas botas ortopédicas, no podrá seguir la escuela y su salud empeorará. En febrero deberán operarla en el Hospital Notti para intentar enderezar sus piernas. La cara de la abuela Hilda lo dice todo: sólo con recursos Julieta podrá progresar.

Hilda Oyarse. Foto: Eliana Drajer
Hilda Oyarse. Foto: Eliana Drajer

Julieta ríe. Es una niña simpática y le gusta jugar con sus hermanos y primos. Ella es como un ángel que da, siempre da. Pero ahora espera recibir ayuda para poder sentirse mejor.

Julieta Oviedo padece parálisis cerebral y cuadriplejía espástica y tiene prevista una operación traumatológica el próximo mes.

Según su abuela, Hilda Oyarse, “el municipio de Junín nos prestó un coche de tres ruedas hace un tiempo, cuando Julieta era más chica. Luego nos dieron esta silla de ruedas –que no es la que necesita- en calidad de préstamo. También en una oportunidad nos entregaron $300 para el kinesiólogo, pero vino solamente un mes porque nosotros no podíamos seguir pagándole”.

Julieta vive en el barrio JUM de Ingeniero Giagnoni del departamento de Junín y asiste al Centro de Salud Nº78 donde trabaja, desde hace 2 años, la Dra. Mariana Tarquini.

La Dra. Tarquini elevó dos notas, en mayo y julio, a la Dra. Iris Aguilar, en ese momento jefe del Área departamental de Junín. Una, con fecha 9 de mayo donde solicita la visita de un asistente social para que concurra al domicilio donde vive Julieta con su familia.

Según la primera nota con fecha 9 de mayo de 2008 “La mayor (Julieta) padece parálisis cerebral con cuadriplejía espástica y anquilosis y carece de un programa apropiado de rehabilitación. Su hermano (Brian) fue asistido hace unos días por un golpe de corriente debido a condiciones precarias de la vivienda, con buena evolución. No asisten al Centro de Salud con periodicidad (…)”.

De esta primera nota, nunca tuvo una respuesta escrita ni la visita de un asistente social del área departamental.

La otra nota, con fecha 18 de julio de 2008, y también presentada a la Dra. Iris Aguilar por intermedio de la Dra. Tarquni, remarca la necesidad de una “rehabilitación con kinesiólogo 3 veces por semana (…) según refiere la madre (de Julieta) carece de obra social con lo que podría obtener la terapia indicada y los pañales que usa a diario por incontinencia de esfínteres; y que no recibe ayuda social alguna. El padre es trabajador rural inestable y Julieta tiene dos hermanos menores (…)”.

Por otra parte, en esta misma nota y según indica el Dr. García Llaver, Julieta necesita “silla de ruedas liviana o ultraliviana con sillón conformado a medida, cinchas abductoras de caderas, sostén cefálico, cinturón tipo pechera y apoyo para pies, lo cual es inaccesible para la familia”.
Julieta asiste a la Escuela Nº 2-042 Alberto Juaire, para discapacitados motores, ubicada Ghellinaza y Peralta del 2º CEC de San Martín (a pocas cuadras del Hospital Perrupato).

Mientras concurre a la escuela, la traslada una traffic brindada por el municipio juninense desde su domicilio hasta el establecimiento y viceversa.

A partir de este año, si Julieta no posee la silla acondicionada para ella, no podrán contar con este servicio, o sea que deberá abandonar el ciclo educativo lo que además de adquirir conocimientos, la estimula mental y motrizmente.

Según la Dra. Tarquini “si Julieta no tiene un kinesiólogo en la época de vacaciones retrocede totalmente, porque pierde la estimulación. Por lo menos tres veces por semana debería recibir esa asistencia”.

Hilda ya no sabe qué hacer para que su nieta mejore. “Nuestra situación económica no nos permite comprar la silla ni pagar el kinesiólogo ni comprar las botas. Yo me ofrezco para trabajar en alguna casa, o que nos den la plata como préstamo. Que nos ayude la sociedad. Mi sueño es ver caminar a mi nieta” concluye emocionada la abuela.

Asistencia municipal

Frente a este reclamo, Valeria Rómoli, Subsecretaria de Desarrollo Social de la comuna de Junín, afirmó que “la madre de Julieta recibe una pensión por discapacidad de alrededor de $500 desde hace un año. Además seguimos continuamente su caso. Desde el municipio le hemos brindado colchones, mercadería, recibe el Nutrivale y una trabajadora social asiste continuamente a su domicilio”.

Además, según Rómoli, “el chofer municipal la traslada hasta Mendoza cuando es necesario. El pasado 30 de diciembre tenía turno en el Hospital Notti y Julieta no fue. Nunca nos pidieron las botas ni más dinero. Las notas no han sido presentadas en la Municipalidad. Con respecto al kinesiólogo, la abuela de Julieta le dijo a la asistente social Adriana Stoll que como recibe la pensión, no necesitará más plata para el kinesiólogo”.

“Otro de los beneficios que puede recibir es el servicio social PROFE, que es la obra social para las personas que reciben pensiones por discapacidad. Yo no sé si la madre de Julieta ha realizado el trámite, porque es personal, pero esta obra social puede ayudarlas con la operación y la compra de las botas”.

El Dr. Juan Carlos Manzardo es el  jefe del área departamental desde hace alrededor dos meses. Para agilizar los trámites le ha solicitado a la Dra. Tarquini las copias de las dos notas entregadas a la Dra. Iris Aguilar, en mayo y julio, para ver cómo puede resolver este caso.

Más allá de la ayuda municipal o provincial que continúe recibiendo Julieta, si Ud. quiere colaborar con su familia, puede comunicarse con Soledad, la tía de Julieta, al teléfono 02623-153 568 81.