Miles de personas se acercaron desde el martes por la tarde a las dunas de El Nihuil.
La expectativa es muy grande. Fanáticos a bordo de sus camionetas 4 X 4, cuatriciclos y motos acamparon desde para ver de cerca a los pilotos y sus vehículos. Como en cada campamento, la solidaridad y la amistad comienza a surgir casi espontáneamente. Por eso, mate va, mate viene, Diego Echegaray y Fernando Montes, un porteño y un cordobés, discutían esta mañana sobre el mejor lugar para ver la carrera.
Al observar la presencia de la camioneta de MDZ, con el logo del Dakar, no tardaron en extender la consulta, y el mate. Pero la respuesta pareció no conformarlos, así que prefirieron seguir con sus teorías.
En otra parte de las dunas se estaba un grupo de fanáticos del enduro sanrafaelinos. Con siete cuadriciclos y más de 20 motos, llegaron a la zona y armaron su propio “bivouac”, término bien dakariano con el que denominaron a su campamento.
“Sería un sueño correr el Dakar, pero por el momento nos conformamos sólo con ver la carrera”, comentó entusiasmado Alejandro Corti, quien tiene a su favorito: el chileno Francisco “Chaleco” López.
Por eso, cuando le comentaron que el trasandino iba primero en la etapa que une Neuquén con San Rafael, la emoción se le notó en el rostro, que dibujó una gran sonrisa.
Desde temprano, la policía calculaba que unas 10.000 personas se acercarían a las dunas. Pero esa cifra podía crecer con las horas, ya que se esperaban más de 15.000 almas en la zona cuando pase la caravana.
Por ese motivo, la organización de la competencia envió a mucha gente para coordinar la tarea con las fuerzas de seguridad, aunque no pudieron evitar que algunos intrépidos se colocaron en zonas que no están permitidas.
Agustín es uno de ellos. “Menos mal que hay un poco de viento y por eso el calor no es tan insoportable”, dice este joven que trataba de permanecer en un área “ilegal”, pese a las recomendaciones de la organización.
Gran expectativa en las dunas
Es uno de los sitios preferidos por los fanáticos para ver el andar de los pilotos que corren el Dakar. Más de diez mil personas llegaron hasta esa zona del San Rafael para ver pasar los vehículos.