Mucho antes de Cristo, unos 8 mil años antes de su presencia sobre la faz de la Tierra, ya hubo seres humanos viviendo en lo que hoy se conoce como una de las principales zonas turísticas en las costas de Chile: Concón, el lugar donde se produjeron enfrentamientos armados durante la Guerra Civil que tuvo en el centro de sus acciones el derrocamiento del entonces presidente de Chile José Manuel Balmaceda (1840 – 1891).
Esto lo ha informado el historiador y profesor en la materia, Antonio Tobar, quien además es el encargado de un simple, pequeño, humilde aunque emocionante lugar que atesora historias y reliquias de otros tiempos, el Museo de Concón.
Instantánea de época, de la batalla de Placilla.
“La batalla de Concón fue la penúltima de la Guerra Civil y ocurrió el 21 de agosto de 1891. Se produjo cuando los partidarios del Congreso desembarcaron en Quintero y desde allí marcharon durante la noche hasta llegar a la ribera norte del río Aconcagua”, comenzó el relato Tobar.
El historiador Antonio Tobar, experto en reliquias y antepasados de Concón.
Según el historiador, residente de Concón, la Guerra Civil se originó por intereses comerciales, “no tanto por cuestiones políticas, como muchos afirman”, explicó. “El asunto en pugna era el salitre, que por esos entonces era muy preciado en términos de valor comercial, ya que se utilizaba para fabricar fertilizantes, para los armamentos y hasta los químicos”, completó Tobar.
Antonio Tobar, cuenta sobre los inicios del balneario de Concón, en el sector subterráneo del Museo que dirige.
Obviamente, como ha demostrado la historia de la humanidad, los intereses económicos, en este caso de los capitales ingleses, apoyaban un bando, el de los congresistas que estaban contra el plan del presidente Balmaceda de nacionalizar la industria del preciado salitre.
La ruta costera fue pavimentada el 31 de enero de 1930.
Paradójicamente, ese interés comercial se acabó con el correr de los años posteriores cuando se comenzó a elaborar “el salitre sintético, por lo cual una de las principales riquezas de Chile sucumbió y fue hasta el desarrollo de la minería, esencialmente de la explotación del Cobre, que el país volvió a tener una importante fuente de ingresos”, detalló el historiador.
Santuario de la Virgen del Carmen, en la costa de Concón. Ella es la patrona de Chile.
En 1891, durante la noche del 21 de agosto, por su parte las fuerzas balmacedistas, compuestas por 7 mil hombres de las divisiones de Valparaíso y Santiago, “ocuparon los lomajes dominantes de Concón. Esas tropas eran comandadas por José Miguel Alcérreca, quien obedecía las órdenes del presidente Balmaceda”, prosiguió con el relato Tobar.
Los peces y mariscos son muy reclamados por los turistas que esperan el momento de la comercialización de los productos recién sacados del mar.
Según la historia, Alcérreca, “no estaba dispuesto a presentar combate mientras no llegaran nuevas fuerzas mientras no llegaran nuevas fuerzas desde Valaparaíso, de la capital y de Concepción”, completó.
Caleta de pescadores, donde la faena de los frutos del mar inicia muy temprano.
Sin embargo el enfrentamiento se produjo y las fuerzas del Congreso respondieron un primer ataque de los balmacedistas quienes fueron tomados por sorpresa por un contraataque que logró sorprenderlos. Ese ataque congresista obligó a los gobiernistas a mantenerse a duras penas en sus lugares debido a que “no habían logrado formar su línea de ataque. Por ello tuvieron que resistir en las posiciones en que se hallaban”, detalló Tobar.
Típica vista de las casas que miran hacia el mar desde los acantilados.
Luego de muchas horas de batalla, las fuerzas constitucionalistas lograron rodear a los representantes de Balmaceda, “provocando la fuga y el desmande los vencidos, quienes emprendieron la retirada a los cerros de Quilpué”, dijo.
Gaviotas, esperando poder hacerse con algo de los restos que dejan los pescadores luego de la faena.
La génesis del balneario de Concón
“En 1917 ya era casi un hecho el nacimiento del lugar de veraneo que hoy es Concón. Este nacimiento del balneario fue posible gracias que se había tomado la decisión de armar un balneario cerca de la desembocadura del río Aconcagua”, contó Antonio Tobar.
El hecho es que por esos años, principios de 1900, “Concón se había transformado en el sitio preferido de las familias provenientes de Santiago de Chile, que en verano disfrutaban del clima y de las acogedoras playas”, recordó el especialista en historia.
Vista de la Bahía donde Concón posee una de las pocas playas aptas para bañarse.
Por esos días además quienes soñaban en lo que hoy es Concón “se habían entusiasmado porque ya corría la noticia de que se construiría el camino costero que uniría Viña del Mar con Concón, ruta que significó excelentes oportunidades para la formación y el crecimiento del balneario”, expresó.
En playa amarilla, donde nació el balneario de Concón, está la disco Kamasú, una de las más famosas de la costade la Quinta Región.
“Desde 1921 el camino fue abierto y la gente lo comenzó a utilizar. Pero formalmente fue inaugurado cuando fue pavimentado. Eso ocurrió el 31 de diciembre de 1930”, agregó.
Los amantes del surf, bien temprano entrenan en la playa de Concón.
Sin embargo, no fue hasta 1996 que Concón logró independencia institucional, cuando a fines de ese año “los conconinos tuvimos la oportunidad de elegir a nuestras propias autoridades. La municipalidad se erigió al poco tiempo después, el 10 de enero de 1997”, manifestó.
Además de ser un tesoro histórico en Chile, Concón hoy es la capital de la gastronomía de las costas marítimas del país trasandino.
Allí existen unos 50 locales dedicados a la cocina de los frutos de mar y cerca de una veintena ya trabaja en forma organizada con el fin de mejorar, año tras año, la competividad y la calidad de sus servicios.
Actualmente la economía de Concón se sustenta de la mano de obra que genera la planta Petroquímica que posee y el circuito gastronómico, uno de los más reclamados por los visitantes de las playas cercanas a Viña del Mar.
La Picá de Emeterio, uno de los locales gastronómicos más solicitados por los turistas.