Crean una nueva herramienta de modelos climáticos

Un equipo de investigadores de todo el mundo anuncio el desarrollo de un nuevo modelo científico que permite predecir de manera más fiable los efectos futuros del cambio climático en el planeta. La nueva herramienta permitirá construir mapas climáticos más precios.

Cambios en el planeta por el calentamiento climático. Foto: Telam
Cambios en el planeta por el calentamiento climático. Foto: Telam

Un equipo internacional de 52 investigadores ha desarrollado un modelo científico que permite predecir de manera más fiable los efectos futuros del cambio climático del planeta.

La herramienta, conocida como Mutliproxy Approach for the Reconstruction of the Glacial Ocean Surface (MARGO), ha permitido comprobar que la capa de hielo que cubría el Atlántico Norte hasta las Islas Británicas en el último Glacial Máximo no era permanente, sino que se fundía durante la estación más cálida.

La fundición de esta enorme capa de hielo supone que hubo un intercambio de calor entre el océano y la atmósfera, lo que favoreció un alto índice de humedad y el mantenimiento de los casquetes polares.

Esta nueva herramienta permite desechar, en parte, las consideraciones de la reconstrucción oceánica hasta hoy en vigor, mejorar la comprensión de las causas naturales del cambio climático, tanto en el pasado como en la actualidad, y aumentar la capacidad de predecir sus consecuencias. Los nuevos mapas climáticos permiten además reproducir ciertas situaciones climáticas en áreas específicas del planeta.

El anterior modelo climático, el CLIMAP, es muy fiable globalmente, -según afirma Antoni Rosell, miembro del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autónoma de Barcelona-, pero el MARGO ha desvelado nuevos datos de la temperatura del planeta que harán posible estimaciones futuras sobre este escenario. Se trata de modelar una época climática muy distinta a la actual para observar su funcionamiento ambiental y comprobar si se reproduce correctamente.

El hallazgo se publicará en la revista Nature Geoscience, y en él también han participado científicos de la Universitat de Barcelona (UB), la Universidad Bremen (Alemania) y la Oregon State University (Estados Unidos).

Fuente: www.energias-renovables.com