Sí que Andrés es un ejemplo de vida, que muchos deberíamos imitar, sobre todo cuando nos quejamos de tantas cosas que nos suceden, y que tienen una fácil solución; que para este corredor, no es el caso, sin embargo, Andrés, le hace frente a la muerte, con la vida misma, y si bien todos sabemos que tarde o temprano, tendremos que enfrentarla... Alguna vez, según el designio de Dios, nos va a llegar, para Andrés, a pesar de que sabe que quizá pueda irse al cielo antes de lo esperado por lo de su enfermedad, apostó a la vida, apostó a su pasión de vida, que es poder correr en un Rally, nada más ni nada menos que en la competencia más importante a nivel mundial que pone a todos los participantes a vivenciar altos riesgos, desafíos, sensaciones que sólo ellos, pueden experimentar y que nunca se les podrá borrar ni de sus mentes ni de sus corazones. Vaya para Andrés, como para el resto de todos los corredores, mi gran respeto y admiración , como fanático de los fierros, y de los grandes desafíos.
Un ejemplo de vida para imitar.
Vibrando el Dakar, apostando a la vida
El lector Mario Luraschi nos ha enviado fotos y un texto relativos al Dakar y a la historia de Andrés Junco, el motociclista que corrió con leucemia. Como se ve, se trató de mucho más que una carrera. El Dakar fue pasión argentina pura.