Que alguien salve a las reinas

Desde un tiempo, la tierna y dulce imagen de las soberanas vendimiales ha dado un giro brutal: ahora ellas se muestran plenas de glamour, sensuales y con un aire hot que no puede faltar. Hoy, los que se pavonean frente a la TV viendo a Tinelli se escandalizan por las fotos de la Reina de Luján...

Vendimia es –desde chicos nos lo enseñaron- sinónimo de Virgen de la Carrodilla y mujeres de trabajo. Vendimia es el sueño de cientos de chicas que quieren ceñirse la corona y la capa para  elevar su mano desde el carro y saludar a la multitud.

Vendimia es simplemente Vendimia. Y la queremos porque es bien nuestra.

Ahora bien, los tiempos cambian; la imagen de las reinas no es ajena y ha ido evolucionando, y lo seguirá haciendo.

En el 2003, Anabel Molina fue elegida Reina Nacional de la Vendimia. Dos meses después de su coronación, el diario Uno mostró fotos de su majestad en bikini, que fueron tomadas varios años antes de la elección. Hubo un principio de escándalo pero el agua no llegó al río.

Unos años después, la Municipalidad de Las Heras pateó el tablero y llenó de afiches la ciudad con la imagen de Gisella Gaviola vestida por hojas de parra.

Los comentarios fueron de los más variados y la  polémica se instaló: ¿Las reinas vendimiales deben alejarse de la imagen de chicas que trabajan  en los viñedos y le rezan a nuestra  Virgen de la Carrodilla,  para mostrarse como simples chicas habitantes de la Argentina del siglo XXI?

Muchas personas no aceptan que esto suceda, pero es tapar el sol con las manos.

Los tiempos cambian, la vida cambia.

Incluso, las políticas comunicacionales de los municipios entendieron estos nuevos tiempos.

Hoy, en las fotos las reinas se muestran como una joven más, sin tantos atributos. Y mientras más pueda sugerir… mejor.

Cualquier chica de 16 años se saca fotos sensuales y las sube a Internet. Es lo que hay, ¡es lo que hacen!  Luego, a los 20  se presenta  como candidata a reina al trono nacional. Y entonces ¿qué se hace? ¿se niega el pasado?, ¿hay que cerrar Facebook, blog, fotolog y cuanto archivo esté por el ciberespacio?

Lo que más llama la atención es la crítica despiadada a la joven que se mostró natural, sin capa y corona. Esa crítica, la inician muchos de los que se deleitan mirando Bailando por su Sueño y viendo como dulces y tiernas “estrellas” del espectáculo argentino hacen sus contorneos en un caño.

Son quienes tienen seguramente  a Jorge Rial como referente de moral denunciando fenomenales casos de engaños amorosos. Son quienes clickean inmediatamente en MDZ cuando encuentran el anuncio de que podés ver el topless de Adabel Guerrero y la transforman en la nota más leída del día.

Esta tendencia que va creciendo nos debe encontrar lo suficientemente maduros como para aceptar los cambios de esta sociedad, que vemos y vivimos a diario.

Los tiempos cambian, las chicas también y, lógicamente, la Vendimia tendrá que adaptarse a eso.

La Reina ya no es la figurita tiesa, al costado del escenario, levantando su mano y saludando con sonrisa pintada.

Hoy, las reinas bailan, cantan, se muestran.

A no escandalizarse.

Y si no, apagá el televisor.