También estafaron a mendocinos en Reñaca

Luego del caso de los sanjuaninos que alquilaron por internet un departamento inexistente por el cual pagaron la mitad de su costo, ahora salen a la luz otros hechos de mendocinos que habrían sido defraudados por la misma persona, una supuesta corredora inmobiliaria, y bajo el mismo modus operandi: pide el giro de la mitad del alquiler y después desaparece.

El lado negativo del lugar donde veranean miles de mendocinos. Foto: MDZol
El lado negativo del lugar donde veranean miles de mendocinos. Foto: MDZol

Los mendocinos siguen siendo noticia en los medios de comunicación de Chile porque siguen apareciendo casos de estafa en los alquileres de departamentos en Reñaca a través de Internet. Hasta el momento, se habrían confirmado dos casos más y que involucran a la misma persona y el mismo modus operandi que se aprovecha de la confianza de las personas.

La semana pasada, MDZol publicó el caso de un grupo de jóvenes sanjuaninos que habían sido defraudados por una mujer, Johana Abarzua, a la que habían contactado vía e-mail tras ver en el sitio web Mercado Libre un departamento en la comuna de Reñaca a muy bajo precio y con todas las comodidades, en el edificio Vigía II.

Ahora, les tocó en -mala- suerte a los mendocinos. En este caso, a un grupo de 8 chicos de Godoy Cruz de 19 a 24 años. Con ellos, la historia se repite.

"Conseguimos el contacto a través de Mercado Libre y después mi viejo habló con está mujer por teléfono, varias veces hasta que perdimos el contacto un día antes de viajar. Pero recién nos dimos cuenta cuando vimos la nota de los sanjuaninos en MDZol", explicó Guillermo Escoriaza.

El padre de los chicos -un grupo al que se sumaron dos jóvenes más, uno de Neuquén y otro de Buenos Aires- también habló con la supuesta corredora inmobiliaria que ofreció los departamentos. "Nos lo pintó con lujo de detalle y nos envió fotos por mail, y nos pareció muy barato, por eso le pregunté si el precio -35 mil pesos chilenos- era por persona o por día ya que era irrisorio", relató Escoriaza.

Y, al igual que sus pares de San Juan, los chicos mendocinos hicieron un giro de 300 dólares por anticipado, ya que la mujer pedía que le cancelaran la mitad del alquiler como seña.

"El giro fue a nombre de la suegra, porque me dijo que la suegra tenía una oficina de Western Union enfrente de su casa y eso le facilitaba las cosas", continuó Escoriaza. El nombre de la mujer a la cual le enviaron la plata también coincide: Patricia Quiroz Dinamarca. "El giro lo hice en el híper Libertad, de Godoy Cruz, y hasta el empleado de WU me dijo que ayer también había girado plata a esta misma mujer, se acordaba por el apellido", destacó el padre de los chicos.

Hasta acá, nada hacía sospechar que podría tratarse de un fraude. Las dudas asomaron cuando Escoriaza padre sugiere a un amigo y a familiares que contacten a esta mujer para alquilar en Reñaca, aprovechando la amabilidad y disposición que habían evidenciado en las comunicaciones.

"Un sobrino le alquila por 25 mil pesos chilenos diarios en la calle Balmaceda, para viajar el primero de enero, pero el 31 esta mujer le avisa que su suegra -a la que le giraban la plata- habia fallecido, por lo que no podía viajar de Santiago a Reñaca para darle las llaves. Y le dijo que le iba a devolver la plata, algo que todavía no sabemos porque no ha podido hacer el retiro de WU sino hasta que llegue a Mendoza", continuó Escoriaza.

La hermana de este buen hombre también se contactó con la corredora inmobiliaria y allí de las dudas se pasó a la perplejidad y a la bronca, pues la familiar se quedó esperando a la mujer durante varias horas en la puerta del edificio donde había alquilado, sin que ésta diera la cara. A esa altura, también había girado la mitad del importe de alquiler.

"La última vez que hablamos fue el sábado y nos dijo que iba a esperarnos en la Terminal de Viña, pero luego, cuando pasó esto, no atendió el celular nunca más", concluyó el hombre.

Los Escoriaza también dirigieron sus quejas hacia el Consulado de Chile en Mendoza. Allí, les dijeron que la mujer estaría identificada y hasta se sabe dónde vive.

Otros casos se habrían verificado en La Serena y, si bien los nombres cambian, la trama del engaño se mantiene. Allí, unas cuatro parejas habrían sido estafadas en 2500 pesos argentinos por el alquiler de un departamento.