Al igual que la mayoría de los municipios mendocinos, San Carlos comenzó a afinar el lápiz. Desde el municipio anunciaron hoy que a partir de octubre habrá menor cantidad de personal contratado y que se eliminará todos los suplementos adicionales –los que paga el municipio- y que se cobran en los bonos de sueldo.
“A partir de octubre habrá 32 empleados contratados menos”, afirmó el secretario de Gobierno de San Carlos, Daniel Álvarez, y agregó que también “se dará de baja a todos los adicionales que paga el municipio”. La medida no sólo obedece a cuestiones operativas –en el caso de los contratados- sino también a problemas de financiamiento.
“A diferencia de otros municipios que no tienen para los sueldos, nosotros ya depositamos todo. Pero ante la falta de cumplimiento de parte de la provincia, tenemos que tomar medidas de fondo y achicar gastos”, explicó Álvarez.
“Nuestro objetivo es que no se resientan los sueldos de la gente y que sigamos haciendo las obras que están planeadas”, dijo Álvarez, y señaló que tienen previsto hacer las obras de asfalto que estaban proyectadas antes de fin de año.
Los municipios de toda la provincia se quedaron esperando la semana pasada una definición legislativa que nunca llegó en torno al refuerzo presupuestario prometido. El gobierno provincial se había comprometido a enviar a los municipios $40 millones –cuatro cuotas de $10-, pero sólo envió la primera y luego alegó no tener fondos suficientes, provenientes de la recaudación impositiva, para cumplir con la ley.
Frente a este panorama, el Ejecutivo provincial ofreció enviar $15 millones por todo concepto, pero hasta ahora no se ha logrado un acuerdo en la legislatura. Esta semana se espera una definición. “En cualquier caso, eso representará para San Carlos unos $600.000, o menos, lo que no resuelve la situación”, aseguró Álvarez, y concluyó: “Es evidente que no estamos pidiendo nada extra, sino lo que dice la ley que le corresponde a cada municipio”.
San Carlos reduce la cantidad de personal contratado
Afectado por la falta del refuerzo presupuestario al que la provincia se había comprometido, el municipio decidió reducir, a partir del 1 de octubre, la cantidad de personal contratado y eliminar por completo los suplementos adicionales que cobran sus empleados.