Vía Blanca: retrato de una noche mendocina

Más de 250.000 personas asistieron al espectáculo donde las reinas aspirantes al cetro nacional toman protagonismo. Te contamos los detalles de este evento vendimial que forma parte de la tradición de nuestra provincia.

La gente se volcó masivamente al centro mendocino. Foto: NachoGaffuri/MDZ
La gente se volcó masivamente al centro mendocino. Foto: NachoGaffuri/MDZ

El reloj marcó las 22 y, a pesar que unas gotas amenazaban con ser el anticipo de una lluvia abundante, la Vía Blanca 2008 dio su inicio. El espectáculo nocturno del primer día vendimial fue observado por más de 250.000 personas. Con todas las miradas sobre ellas, las reinas departamentales tomaron el protagonismo y comenzó el paseo de los carros.

Tal como se había prometido la duración del trayecto total de la Vía Blanca –cuando finalizó en Las Heras y Chile- fue de una hora y media. Mientras que en una hora ya habían pasado todos los carros por Amigorena y San Martín.

Los carros y sus reinas, eterna atracción del público

Con antelación de casi tres horas, los espectadores esperaban el ansiado paseo de los más de 20 carros que tendría la Vía Blanca. Como pocas veces se ve Mendoza, todas las clases sociales, la mezcla de culturas, turistas argentinos y extranjeros se entrecruzaron en una misma noche con un sólo objetivo: mirar las reinas, obtener algún regalo y disfrutar del comienzo de Vendimia.

El primer carro que inauguró el paseo fue el que llevaba a la Reina Nacional de la Vendimia y su Virreina. Sabiendo que se palpita el fin del reinado, Paula García se mostró muy emocionada, al igual que Sabrina, y lo expresó con unas pocas lágriamas en su rostro.

Pasaron otros carros que trasladaban a reinas nacionales; el “carro homenaje” a Nélida Erazo y Nury Aro por sus 50 y 25 años, respectivamente, cumplidos desde su elección; un original carro del Petróleo y Gas; el de la Cámara Olívica, entre otros, y llegó el carro de la controversia: Capital.

Carla Ortega encabezaba un austero carro con una reducida corte de soberanas. Luego de su paso quedaron los rumores confirmados: la virreina renunció y muchas de las chicas no participaron en el carro como protesta ya que ellas consideraron que la elección fue un fraude.

Poca expresión artística en algunos carros y ritmo y color en otros comenzó el paso de las aspirantes al cetro nacional. El orden de los vehículos se realizó por sorteo y San Martín quedó en el primer lugar, mientras que el cierre de la Vía Blanca –y del Carrousel mañana- le corresponde a Tunuyán.

Una multitud de personas se avalanzaban sobre los carros para obtener un racimo de uva, un alfajor, botella de vino o el delicioso sánguche con carne asada que regalaba el carro que transportaba a la Reina de la Ganadería. Los más vigorosos trasladaron toda la fuerza a sus brazos y apostaron por agarrar un melón lavallino.

La mayoría de las soberanas contó con un micrófono para expresarse. Las particularidades de este año se dieron en los vestidos: muchas lucieron guantes y vestidos anchos (algo que había cambiado en las últimas ediciones). Varias soberanas apostaron al dorado y otras, a los volados.

La desconcentración de la gente que se ubicó en calle San Martín se hizo de forma tranquila. En tanto, en la calle Las Heras se armó un desorden de gente, lo que produjo que algunos “vivos” aprovecharan para robar. Sin embargo, los efectivos policiales estuvieron atentos a estas situaciones.

En poco más de una hora los que siguieron la Vía Blanca por la televisión pudieron ver todos los carros. Un recorrido ligero y sin baches –y sin mayores inconvenientes técnicos en la movilidad- caracterizó a esta primera noche vendimial de la 72º edición de la fiesta máxima de los mendocinos.

Particularidades vendimiales

- El carro con más ritmo fue el de La Paz. Los sonidos “cumbiancheros” animaron a bailar a un par de jóvenes.

- Originalidad copiada: Las burbujas largadas por el carro de Las Heras fascinaron el público. No pasó lo mismo con San Rafael cuando traía la misma novedad.

- Originalidad copiada II: Un dinosaurio gigante encabezó el carro del Petróleo y Gas. Los niños estaban “chochos” con el animal de fantasía. Al rato, vieron a su hermanito pues el carro malargüino tenía como centro un animal prehistórico, pero este traía un científico y el hombre de las cavernas.

- Luján se lució con sus grandes botellas de mimbres. Mucha técnica se observó en el armado de este carro y con su novedosa entrega de fichas. El público se sintió “cosechador” por un momento.

- Los carros más fieles representantes de su cultura y tradición fueron Guaymallén y Tunuyán. El primero llevaba réplica del cóndor y una imitación con estatuas vivientes de los caciques. Con gran cantidad de manzanas, el carro encabezado por Natalia Muzaber mostraba guitarras, banderas argentinas y una gran frase que hacía alusión al Festival de la Tonada.

- Rivadavia apostó al marketing y entregó folletos turísticos.

- Godoy Cruz fue a lo concreto: agua y alfajores para saciar el hambre de los pacientes espectadores.

- Maipú se ganó los aplausos con sus dos muñecos gigantes giratorios. Además, el carro contaba con un grupo folclórico que cantó en vivo.

- Vendimia y merchandising ese una buena combinación que da sus productivos frutos: cada vez más empresas mendocinas apuestan a la comunicación institucional a través de auspicios y publicidades.