Media hora más tarde de lo anunciado, arrancó el tradicional Carrousel por las calles de la ciudad. Bajo un sol espectacular, que despejó al menos por ahora los temores de la lluvia, el carro de la dirección Provincial de Adicciones abrió el desfile.
Las autoridades demoraron en instalarse en el palco, tras participar de la reunión de la Coviar que se realizó en el Hotel Hyatt. En ese lugar, instalado frente a la entrada del teatro Independencia, se ubicaro el gobernador Celso Jaque, el vicepresidente Julio Cobos, autoridades nacionales, empresarios e invitados especiales.
La Fiesta de la Vendimia logró instalarse en los mendocinos y buscó las principales arterias de la ciudad para convocar a las multitudes en vísperas del Acto Central. Se popularizó y cada año llena de colorido, entusiasmo y sensaciones las calles de Mendoza a través de la Vía Blanca de las Reinas y del Carrusel, momentos únicos e insustituibles de la Fiesta Grande.
El Carrusel nace en 1937 durante la segunda edición de la Fiesta de la Vendimia. Ese año se incorporaron los carros simbólicos formando el tradicional carrusel. En sus comienzos, el desfile se realizaba dentro del Parque General San Martín, y recién en 1939 gana las calles de la Ciudad.
Es el paseo de los carros alegóricos de cada departamento, en los cuales se simbolizan tradiciones y se muestra el potencial cultural y turístico. La ornamentación de los carruajes identifica la esencia de los pueblos mendocinos.
Además de los carros junto a las reinas vendimiales, se le suman centros tradicionalistas, diferentes colectividades y reinas invitadas de diferentes puntos del país.
Las instantáneas infaltables de este desfile nos hacen observar al pueblo recibiendo eufóricamente los frutos y productos que van arrojando las cortes de cada departamento.
Desde entonces y hasta hoy, las reinas desfilan en sus carros alegóricos, mostrando su belleza y la de su departarmento. Los vistosos carros son celebrados o criticiados por el público. El año pasado las autoridades decidieron que el mejor carro departamental, el más creativo y original, tuviera un premio por sus virtudes estéticas.
En la sede de la Secretaría de Turismo se labra el acta en la cual los miembros del jurado se manifiestan respecto al carro ganador. Sobre la base de determinadas características estéticas y estilísticas se realiza la elección del carro vendimial ganador. El mismo recibirá $15.000 de premio.
Las reinas departamentales 2008 son Carla Ortega, la reina anfitriona de Capital; Agustina Llaver de San Martín; Romina Antequera de San Carlos; Julieta Gisel Navarro representante de Las Heras; Natalia Belén Zarpelón es la cara de Malargüe; Fabiana Graciela Dellatorre llega desde La Paz; Valeria Rocío Amprino llega a la fiesta por el departamento de Santa Rosa; Cinthia Vanesa Navarro lo hace en nombre de Junín; Florencia Moreno representa a Tupungato; Damiana Araujo a Maipú; Anabela Torres de Godoy Cruz; Gisel López de Lavalle; Verónica Cremades elegida reina de Rivadavia; Jésica Noemí Heinrich elegida por Guaymallén; Lorena Eliana Samchuk es la soberana de General Alvear; Débora Muriel del Barco es la representante de Luján; Carla Estefanía Rivas, la de San Rafael y María Natalia Muzaber Firpo, la reina de Tunuyán.
Comenzó El Carrusel
Con más de media hora de atraso y bajo un sol espectacular, comenzó otra de las tradicionales etapas de la Fiesta de la Vendimia 2008. El Carrusel nace en 1937 durante la segunda edición de la Fiesta de la Vendimia. Ese año se incorporaron los carros simbólicos formando el tradicional carrusel. En sus comienzos, el desfile se realizaba dentro del Parque General San Martín, y recién en 1939 gana las calles de la Ciudad.