Mientras los miles de espectadores hacían olas y batían las palmas esperando que comenzara la fiesta, los artistas se preparaban en los camarines y los pasillos del teatro.
Los coloridos vestuarios, el maquillaje que transforman los rostros de los actores y bailarines, las corridas, los nervios, los ejercicios de elonganción. Las bambalinas ofrecen un peculiar panorama en los minutos previos al espectáculo.
Te mostramos en fotos los entretelones de la fiesta máxima de los mendocinos.
Fotos: Nacho Gaffuri