Valle de Uco: representación política y gestión de gobierno

Viñas y montañas.
Viñas y montañas.

“El mundo nos complicó la vida a los argentinos y vamos a tener que sufrir una parte”,
dijo la Presidente.

Como si el mundo fuera una cosa, y nosotros, otra, ajenos al mundo.

Es que el mundo, es uno solo. Sí, hay, obviamente, regiones o países centrales, como Europa, los Estados Unidos, y los hay periféricos, como América Latina, nuestro país, los llamados “emergentes” (como principio de otra cosa).

Imaginemos la misma expresión en la palabra de nuestro gobernador y que dijera: “El país nos complicó la vida a los mendocinos y vamos a tener que sufrir una parte” o, de un intendente, que dijera: “La provincia nos complicó la vida a los sancarlinos y vamos a tener que sufrir una parte”.
Resultaría un tanto gracioso, si no preocupante.

Pero estas expresiones, nos llevan a considerar la relación entre el centro de un sistema y “las afuera”, la periferia. O, en términos institucionales, la capital de un Estado y las provincias. Lo que, a su vez, no lleva a los conceptos de federalismo y de autonomías provinciales. Aspectos conflictivos, si los hay, pero, con sus danzas y contradanzas.

Así, muchas veces, se aspira a sentarse a la mesa de los “grandes”, se pugna por la propia representación en las legislaturas, se quiere estar representados en ellas, que se escuchen las propias propuestas y demandas, participar de las cuestiones que afectan a los demás. Pero ello, no siempre es posible, sea por los sistemas electorales (por población o departamental) o por fácticas razones de poder político.

Quieren modificarse los sistemas electorales, pero tampoco es fácil, diría, un poco menos que imposible, ya que quienes deben aprobar esas modificaciones son, precisamente, quienes deberían ceder posiciones a favor de las propias. Así es.

De tal modo que, revirtiendo el modo de ver las cosas, podríamos comenzar por imaginar cuántas facultades y posibilidades se disponen al propio alcance, sin pretender ni ser necesario cambiar lo que sería difícil o imposible en el estado actual de las cosas.

Facultades y posibilidades que, con su legítimo y eficiente aprovechamiento, con el tiempo posibilitarían ser acreedores a una representación por sistema electoral o por poder político relativo.

Por ejemplo: Los departamentos de San Carlos, Tunuyán y Tupungato, integran la zona Centro-Oeste, son los que, siendo más extensos, ocupan la casi totalidad del Valle de Uco u oasis Centro, geográficamente hablando.

El Valle tiene su identidad regional tanto cultural como económica y es reconocida en el mundo entero, como Uco Valley, (ver nota de Mdzol.com)

Una primera reflexión: Entre las autoridades de los tres departamentos, sean las ejecutivas o las deliberativas, bien podrían acordar uno o más actas o convenios por los cuales se establezcan pautas de cooperación en distintas materias de interés común. Más aún, podrían crearse comisiones interdepartamentales con fines específicos, sean culturales, turísticos, económicos, de infraestructura, etc. Y hasta diseñar proyectos que seduzcan a inversores extranjeros dando lugar a que el Valle tenga su área de relaciones internacionales para aprovechar e instrumentar lo que establece el Art. 124 de nuestra Constitución Nacional.

Como nadie está obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe, y sin necesidad de modificar la Constitución de la provincia, ni la Ley de las Municipalidades, se tendrían facultades y posibilidades de generar un fenómeno sinergial potenciando, interna y externamente, la región del Valle de Uco.

Un ejemplo de proyecto: Probablemente haya antecedentes para que el Valle de Uco pueda tener su aeropuerto. Sí, un aeropuerto. La región que más creció en los últimos años, la que tuvo el más alto coeficiente de inversiones extranjeras directas fue, precisamente, el Valle de Uco y, además, si el turismo figura entre las prioridades de la región, y siendo uno de los beneficios y efecto deseado de la construcción del dique Los Blancos ¿por qué no facilitar e incrementar las posibilidades de arribo de turistas de otras provincias y países, a potenciales inversores y a empresarios ya radicados?

En la provincia existen tres aeropuertos internacionales: el de Mendoza Francisco Gabrielli (El Plumerillo), en la Capital; el Suboficial Ayudante Santiago Germano, en San Rafael; y el Comodoro Ricardo Salomón, en Malargüe, que no sé si está operable todo el año. ¿Acaso el Valle de Uco no merece tener el suyo?

Finalizo. Así como el ejemplo del aeropuerto, de interés común a los tres departamentos, podrían surgir un sinnúmero de proyectos compartidos. Ese nivel de gestión interdepartamental, que quizás no era previsible en 1916, fecha de la Constitución provincial, ni en la Ley de Municipalidades, de 1933, puede ser, hoy, un inmejorable instrumento de gestión para el desarrollo regional y local.

O sea, que, a la vez que demandar una mayor representación política en los ámbitos legislativos provinciales, anhelo que no siempre se debe a una finalidad más allá del interés corporativo de los actores políticos, se debería optimizar la capacidad de gestión desde el propio departamento y región cuyos resultados sí habrán de promover la mayor representación en ámbitos legislativos provinciales y, aún, nacionales, pero lo será por la masa crítica del propio poder relativo.