Argentina y Chile despliegan un plan contra amenazas

Ambos países pusieron en marcha un enorme operativo para prevenir protestas, piquetes y amenazas terroristas y garantizar la seguridad del primer Dakar que se correrá en Sudamérica.

Foto: NA
Foto: NA

"Nosotros partimos de todas las amenazas posibles, no descartamos ninguna, desde lo más grande a lo más chico. Tenemos una actividad de inteligencia muy fuerte para determinar cuáles pueden llegar a ser, no descartamos nada", afirmó a la agencia dpa el comandante general de la Gendarmería, Hugo Oscar Buchanan, a cargo de la coordinación del operativo de seguridad en Argentina.

La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) "tiene información internacional muy buena porque nos pueden alertar de algún atentado que pueda ocurrir", precisó. "Por eso llevamos un grupo de fuerzas especiales en caso de un ataque, aunque no sea terrorista. A lo mejor puede aparecer un francotirador", advirtió Buchanan.

Un helicóptero llevará personal para actuar en la parte policial judicial. "Después tenemos otros helicópteros en los que van fuerzas especiales en caso de algún incidente, ataque o hecho fortuito para actuar de forma inmediata, además de las fuerzas de unidades especiales que avanzarán en la parte terrestre", especificó.

Los organizadores saben de los riesgos. Las amenazas terroristas en Mauritania por parte de la rama magrebí de Al Qaida obligaron a suspender el Dakar al inicio de 2008, 24 horas antes de la salida en Lisboa. Pero la situación en Sudamérica implica a priori menos riesgos o de menor intensidad.

En Chile, los riesgos son otros: los ecologistas advirtieron de que podrían cortar la ruta del rally. En Argentina, el abanico es más amplio porque, según señaló Buchanan, "las manifestaciones se pueden dar por distinta naturaleza, por circunstancias ideológicas, económicas, por problemas de los aborígenes..."

"El rally no se para", sostuvo por su parte el coordinador del rally del gobierno argentino, el director de la Secretaría de Turismo Leonardo Boto. El funcionario admitió a dpa que "donde hay conflicto el Dakar funciona como un amplificador", pero consideró que sería "una torpeza" que se interrumpiera la carrera.

Por ello, los gobiernos provinciales negocian desde hace meses con los dirigentes piqueteros y de agrupaciones que podrían encabezar protestas, como por ejemplo movimientos de productores agropecuarios, para evitar que el enorme esfuerzo desde los gobiernos para publicitar las bellezas naturales sudamericanas se vean empañadas.

En Argentina participarán las fuerzas federales: Gendarmería, Policía Federal y Prefectura Naval, además de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y las policías de cada una de las diez provincias por las que pasará la carrera "off road" más importante del mundo.

En Argentina se podría llegar a cerca de 22.000 efectivos, además de los integrantes de los servicios de protección civil, salud y seguridad vial.

La seguridad de los espectadores implica un capítulo especial ya que en Argentina existe una enorme pasión por el automovilismo y se teme que los fanáticos se aposten en puntos peligrosos y sin protección.

Los organizadores lanzaron una intensa campaña en los medios para concientizar al público con el lema "El Dakar hay que verlo desde la zona de espectadores". "Ya sabemos cómo es la gente: 'Me voy a ir hasta allá que los vemos de cerca donde toman la curva', y ahí es donde nosotros podemos no tener la gente para brindar seguridad", advirtió el comandante de Gendarmería.

También habrá controles de seguridad fitosanitaria en el ingreso a la Patagonia, donde los vehículos serán fumigados al cruzar el río Colorado, y en el cruce a Chile.

La coordinación del operativo de seguridad entre Argentina y Chile es "muy buena", destacó Buchanan. Todo debe estar calculado porque ninguna de las dos fuerzas nacionales traspasará la frontera, donde deberán dejar la seguridad en manos de sus vecinos.

En el lado chileno, unos 2.500 policías serán desplegados por cielo y tierra para garantizar la seguridad de la prueba, que transitará por dunas, desiertos, montañas y costas.

Hasta ahora, la mayor y única amenaza proviene del grupo "Acción Ecológica", movimiento liderado por el ex líder universitario comunista de los años '80 Luis Rendón, quien prometió cortar la ruta en protesta.

"Es aberrante producir gases nocivos por un deporte. Nosotros rechazamos la realización de esta pseudocompetencia", justificó el dirigente, quien suele viajar por Santiago en bicicleta.

"En los próximos días vamos hacerles ver la insensatez de la carrera al gobierno y a los otros involucrados", agregó molesto.

Pero desde el gobierno, no hay temores. "En general, está todo listo", dijo a dpa el responsable del evento en la Subsecretaría de Deportes de Chile, Carlos Marchant.