Circula con su silla de ruedas por un entramado de tortuosos pasillos y recambolescos escondrijos, rebozados por un mar de baldosas del color del desierto, con la misma destreza de la que hace gala cuando se sube a un coche de carreras.
“Por la ciudad soy muy malo conduciendo, no me gusta correr por la carretera, pero en cambio cuando me subo para competir me transformo. O eso dicen”. Isidre Esteve es uno del millar de vecinos que dan vida al emblático Edificio Walden de Sant Just Desvern, donde el pasado viernes hizo ya las maletas para pasar estas fiestas navideñas en su pueblo natal de Oliana desde donde el día 29 partirá, junto con su copiloto y antiguo mecánico Eric Augé y su preparadora física y compañera Lidia Guerrero directamente en coche hasta Madrid para tomar un vuelo hacia Buenos Aires, inicio del Dakar 2009.
- ¿Cómo han preparado la cita?
- Este último mes y medio nos hemos centrado en el tema físico. He estado haciendo ejercicios de cardio con la bicicleta de manos y acudiendo al CAR de Sant Cugat una vez por semana. En el gimnasio, pesas para ganar fuerza y sesiones de electroestimulación para mantener el máximo de musculatura en la parte que no está inervada.
También he estado poniéndome de pie tres veces por semana gracias a un bipestador, que es una máquina exclusiva para parapléjicos que mejora la circulación y hace que los huesos y los cartílagos reciban la carga que requieren de forma natural para que la osteoporosis aparezca más tarde. Así, si acaba llegando alguna mejora, los huesos estarían a punto.
- ¿Sigue pensando en poder caminar algún día?
- Sé que lo tengo complicado y no estoy pensando en eso todo el día. Pero sí soy consciente de que hay gente que trabaja para ello y que debo estar preparado por si algún día llega esa solución. Es fácil que podamos mejorar en algunos aspectos y lo de seguir en la silla sería lo de menos.
- Para el Dakar está inscrito en la categoría T1, lo que significa que se va a medir con los mejores
- A mí no me gustaría que hubiera una categoría para parapléjicos. Nosotros hemos de luchar por la normalización. Tener la oportunidad de correr con gente como Roma, Sainz o Peterhansel y ver a cada etapa a cuánto me he quedado de ellos va a ser ya un aliciente para mí. Negar que mi capacidad me hace ser menos competitivo resultaría absurdo, aunque en carrera somos todos iguales. Lo único que yo no podré hacer es salir del coche para ayudar a mi copiloto Eric ante cualquier contratiempo.
- ¿Qué objetivo se ha marcado?
- Acabar la carrera. Es mi primer año en coche en el Dakar y soy totalmente inexperto, aunque estamos muy contentos de nuestra progresión. Este año hemos corrido la Baja y fuimos el 42, en Tierras del Cid acabamos el 11 y en Montes de Cuenta fuimos octavos en scratch y cuartos en la categoría T1.
- ¿El sueño es ganar algún día la prueba más dura del mundo?
- El sueño es poder estar algún día en el grupo de pilotos que tienen opciones como ya me sucedió cuando iba en moto.
- Tendrá muchas preocupaciones
- Si no dijera que me preocupa el tema de la resistencia mentiría. Hasta el momento, mi cuerpo ha respondido muy bien, pero el Dakar son etapas de 10 o 12 horas, de 600 y 800 kilómetros y de mucho calor. Será muy duro y nuestro primer rival será la carrera.
- ¿Le apena no volver a Africa?
- Aunque el espíritu sigue siendo el mismo, Africa es un continente muy distinto a Sudamérica. Yo espero poder volver en un futuro porque la carrera aportaba a Africa mucho más de lo que la gente cree. Con la carrera se dejaba de hablar negativamente de Africa, se abría otra puerta de paisajes fascinantes, lo que fomentaba el turismo. Ahora, esa puerta que había conseguido abrirse se ha medio cerrado.
- La buena noticia es que vuelve después de su fatal accidente
- Con SsangYong vuelvo a la carrera en la que he estado los últimos diez años y estamos muy ilusionados. El proyecto inicial fue en el momento que nos lo plantearon de 3 años. Eso nos iba a permitir aprender y coger experiencia. Para la marca es su primera experiencia como también para mí en coches. Ahora bien, nadie asegura cómo será el año que viene por la crisis. Por eso, hay que centrarnos en el momento que estamos.
Fuente: Diario Sport