Sabe de nutrientes y de suplementos vitamínicos; de dietas y balances calóricos. Es que Leonardo Ferraretto es profesor de Nutrición Aplicada y Máster en Nutrición y Dietética; y se especializa en deportes de alto rendimiento, elaborando planes nutricionales.
Ha sido asesor de deportistas que participaron en el rally Patagonia-Atacama, en los Juegos Panamericanos Río 2007 y en los Juegos Olímpicos Beijing 2008. Actualmente es uno de los profesionales que integra el X Raid Team, uno de los equipos que competirá en el Dakar Argentina-Chile 2008.
En diálogo telefónico con MDZ, el especialista explicó por qué un piloto debe seguir un especialísimo plan y en base a ello, cuáles son los cuidados alimenticios que debe tener antes, durante y después de la difícil competencia.
- ¿Por qué un corredor Dakar debe tener un plan nutricional especial?
- Como en todo deportista, la nutrición va de la mano del rendimiento deportivo. No solamente debe cuidar tener la parte física sino también saber cómo alimentarse ante una exigencia así. En este caso, se trata un deportista que va a estar sometido a altas temperaturas, por lo tanto deberá hidratarse de forma adecuada y que no podrá, como cualquier persona, ingerir una comida principal. Por eso hay que tratar de orientarlo qué es lo que debe consumir antes, durante la carrera y después de cada una de las etapas –en donde tratará de recuperarse en forma óptima-. Organizar correctamente un plan dietario es fundamental para que este deportista logre los objetivos que se ha planteado.
- ¿Cada plan nutricional es específico?
- Sí, el tratamiento es totalmente personalizado y varía de acuerdo a la actividad física, la frecuencia, los volúmenes de entrenamiento y el tipo de deporte que lleve a cabo.
- Eso atañe a la instancia de la carrera, pero ¿cómo debe ser la alimentación durante el proceso de entrenamiento?
- Lo que hacemos es adaptar el tema nutricional a los entrenamientos que tiene el corredor. En base a ellos se evalúan cuáles son los alimentos óptimos y la bebida adecuada (en este caso se una bebida deportiva que aporta carbohidratos y sales minerales, y que permite recuperar lo perdido en la sudoración). Post ejercicio, hay que incorporar carbohidratos y también el sustento óptimo de proteínas para mantener la masa corporal. La proteína es el combustible básico para mantener las estructuras musculares, las enzimas y las hormonas, y las cantidades ingeridas deben ser las adecuadas a la actividad física que está haciendo.
Son muy distintas las necesidades nutricionales de una persona que hace fitness o de una persona sedentaria, a las de alguien que está sometido a estrés por entrenamiento. En ese caso el plan dietario debe estar de acuerdo a sus necesidades calóricas y a los macronutrientes (grasa, proteínas y carbohidratos). Las vitaminas antioxidantes (la E, la C), por ejemplo, son fundamentales para tratar de evitar el llamado exceso oxidativo en los procesos de entrenamiento y en la competencia.
- Concretamente, ¿qué propiedades tiene el líquido que ingieren los pilotos para la recuperar sales y minerales?
- Hay que diferenciar dos cosas bien puntuales. Una bebida deportiva está muy lejos de ser sólo agua. Cuando sudamos no sólo perdemos líquido sino también sales minerales (Sodio, Cloro y Potasio), y son esenciales para controlar el nivel de agua intra y extra celular, que es lo que se pierde por el sudor. Una bebida de este tipo tiene que tener estos electrolitos e hidratos de carbono (azúcares) pero en las cantidades adecuadas por litro, es decir, debe tener una concentración adecuada. Esto permitirá que el desalojo de los líquidos del estómago sea rápido y se absorba en forma elevada a nivel intestinal.
El aporte de energía es importantísimo para el piloto porque el Sistema Nervioso Central funciona con hidratos de carbono. La percepción del esfuerzo disminuye, por ejemplo, cuando su ingesta es constante durante la actividad física. Una bebida deportiva deberá tener, entonces, todos estos sustratos.
- ¿Y los demás nutrientes necesarios cómo se suplen?
- Con barras energéticas que evitan la sensación de hambre y que permiten que el corredor tenga energía sostenida a lo largo del tiempo. Este aporte evita además la sensación de letargo o fatiga durante la etapa. Durante la actividad física el esquema se basa en la hidratación con la bebida deportiva y en la incorporación de carbohidratos a través de las barras y de geles.
- Ahora bien, ¿qué sucede después de terminar la carrera?
- Obviamente, se debe saber qué hacer después de cada etapa. Apenas termina, es imprescindible proveerle los sustratos que ha perdido debido a la alta tasa de sudoración que hay dentro de los autos (de un litro a dos litros por hora de actividad). Post Dakar hay que tener en cuenta que el corredor estuvo sometido a un estrés físico terrible y que por ello debe seguir con una alimentación balanceada para que tienda al equilibrio (es decir, volver a su estado normal).
- Un punto interesante y no tan conocido, es que el entrenamiento se aborda desde una mirada interdisciplinar...
- Exactamente. Hay varios factores que afectan el rendimiento deportivo. Podemos citar, por ejemplo, el estado de salud, la genética y la técnica (en este caso, la de manejo) pero hay tres factores que son fundamentales: el entrenamiento, la alimentación (uno es en función de los alimentos que consume) y la parte psicológica, que en este caso es vital porque la durabilidad de la actividad de se prolonga en el tiempo. El trabajo interdisciplinario entre el entrenador, el médico, el psicólogo y el nutricionista es fundamental para alcanzar los objetivos esperados.
- ¿Con el plan nutricional de qué deportista puede compararse el que recibe un piloto del Dakar?
- Analizando las pulsaciones que tienen, se puede comparar al trabajo que realiza una persona que entrena en bicicleta y que hace carreras de ultra maratón. Aproximadamente, el desgaste energético que tiene un corredor por la tensión nerviosa es similar a la que implica una actividad moderada-alta de cualquier deporte de resistencia. Podríamos decir, por ejemplo, que el gasto se asemeja al que tiene un ciclista en una etapa de media montaña.
- ¿Cuáles son los “NO” que tiene un competidor respecto a su alimentación?
- En principio evitar los alimentos altamente grasos, que no sólo perjudican la asimilación de otros alimentos sino también que producen un retardo en la alimentación, no aportan energía rápida y aportan calorías vacías (por lo tanto irán directo al tejido adiposo). Si bien las grasas cumplen una función importante en el organismo, debe estar controlada en un 30% total de lo que debe consumir un deportista. También debe evitar las bebidas alcohólicas, porque deshidratan y estimulan la pérdida de líquidos. Tampoco se deben ingerir alimentos picantes o que no aporten nutrientes en alta cantidad.
Tres ejemplos burdos: no es lo mismo comer puré que comer papas fritas envasadas; o comer un enlatado en lugar de las frutas naturales; o cenar, después de entrenar, un asado con achuras, tomar gaseosa y comer helado de postre. Hay que tratar que toda la alimentación sea bien balanceada. Lamentablemente hay gente que desconoce esto.
- ¿Te referís a un desconocimiento público o a los competidores de este tipo de deportes?
- Me refiero a corredores de Dakar que no están familiarizados con una alimentación adecuada. Pero esto es algo que se da en todos los niveles de deportistas. He asesorado a personas que fueron a los Juegos Olímpicos de Beijing y era impresionante cómo rendía cuando se le cambiaba la dieta de acuerdo a su actividad. Es muy bueno que el preparador físico aliente al deportista para que acepte los consejos de un profesional de la nutrición, porque sabe la eficacia que puede llegar tener en las metas que se ha trazado.
- ¿A qué creés que se deba ese desconocimiento?
- De a poco esta situación está cambiando, pero todavía en nuestro país la nutrición deportiva no ha sido catapultada. Muchas veces sabe más de esta rama un entrenador que un nutricionista. En las última décadas esto ha ido cambiando por los cursos de perfeccionamiento y las carreras on line que se dictan, que enseñan a adaptar la nutrición a la actividad física.