“No hay manera de que a esas áreas les puedan inyectar semejante cantidad de dinero. No cabrían un pozo al lado del otro a plena producción. Este pliego estuvo mal armado desde el principio…”. La frase pertenece a un conocedor del negocio petrolero en el país, y especialmente en Mendoza, puesto a analizar el escenario actual, tras la licitación de áreas petroleras que el gobierno de Celso Jaque aún no entrega.
“El problema con los montos de inversión comprometidos…” abunda, “es que si no logran sacar petróleo, no habrá quién los pueda obligar a desembolsar casi 300 millones de dólares” explica, en relación al monto total comprometido en todas las áreas petroleras. “Ni siquiera ejecutando las garantías, que en algunos casos son yacimientos que no están probados” completó.
Lo cierto es que el negocio establecido alrededor de la licitación y adjudicación de una docena de áreas petroleras secundarias corre peligro por distintas razones: La primera es la falta de financiamiento internacional para invertir dinero fresco, a lo que se agrega la baja del precio del barril de crudo, aunque esto último es relativo: “Acá nadie cobró el barril a 100 dólares. Eso no existe. Con las retenciones, estábamos más o menos en estos precios. Y además, una oferta razonable para estas áreas hubiese sido rentable aun con el precio del crudo a 40 dólares el barril, o poco menos…” insiste el especialista.
Ante preguntas concretas de este diario, miembros del gobierno desmintieron totalmente que alguna de las firmas adjudicatarias del petróleo haya pedido cambiar las condiciones de la licitación -por ejemplo- los montos de inversión, el plazo comprometido, o las garantías. “No pidieron cambiar nada” dijo, por ejemplo, Walter Vázquez a este diario, lo que suena lógico según otra perspectiva. “Para ganar, debían presentar ofertas muy altas… Pero no pondrán un peso hasta no ver petróleo” dice el especialista consultado por MDZ.
Lo central, en este negocio, es saber si las inversiones en esas áreas marginales son viables con el bajo precio del barril y la situación de los mercados financieros, ya que no es lo mismo armar un plan de negocios en Argentina con el dólar a 3,50; 4 ó 4,50. “El plan de negocios no les cambia aun con el barril a 38 ó 40” dice el consultado, aunque aclara que “es improbable que se logre cumplir con los montos de inversión. No suena razonable…” explicó, aunque fue imposible refrendar esta opinión con las empresas.
Otro de los consultados por MDZ coincidió en que el modelo de esta licitación es prácticamente inviable, y arriesgó una opinión: “Quizá Jaque debería asumir que las áreas son marginales, y que con este precio y situación internacional, las inversiones no llegarán en el monto y los plazos previstos. Esta es la realidad económica. Si existieran fondos públicos nacionales de largo plazo, por ejemplo del Anses (ex AFJP) se podría intentar un nuevo modelo público-privado con más plazos y otras inversiones en una nueva licitación”.
Un escenario adverso donde pierde Mendoza
Parece poco probable que las empresas adjudicatarias de las áreas petroleras hagan las inversiones comprometidas. Falta financiamiento, y aún hay que ver cuánto petróleo pueden extraer. El precio del barril de crudo, rozando los 37 dólares, y el inestable escenario argentino abren un interrogante. Mendoza perderá ingresos si las áreas adjudicadas no se explotan, lo mismo si el precio del barril se mantiene por debajo de los 42 dólares.