El mentado gasoducto Beazley – La Dormida está funcionando y proveyendo gas, aunque el flujo que debería tener gracias a la obra recientemente inaugurada es un menor al que los técnicos esperaban tener por las inversiones realizadas.
Esto ha sido confirmado este mediodía por los periodistas que fueron trasladados por el mismo Gobierno provincial, debido a que el nuevo gasoducto de 24 pulgadas posee un tramo de dos kilómetros obstruido por una gran formación pétrea de tipo basáltica en el sector que pasa por debajo del Río Desaguadero.
Por tal motivo, la denuncia que ha hecho pública el diputado Enrique Thomas sobre que no estaba en funcionamiento el gasoducto no es correcta, aunque lo que difunde el Gobierno provincial no es del todo cierto, ya que el gasoducto inaugurado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no obedece al proyecto original que ahora en una de sus partes posee una suerte de by pass para que la provisión de gas no se discontinúe.
Beazley - La Dormida funciona, pero con menos gas que el anunciado
El menor flujo de gas -que el proyectado en su momento- es debido a una obstrucción que produce una formación pétrea basáltica debajo del Río Desaguadero. Hoy el gasoducto funciona, aunque con una especie de "by pass" que combina el nuevo gasoducto con el viejo.