NO PUBLICAR - GRAN ESTE - EN PROCESO) El sentido de ser MDZ Gran Este

Hoy nace un nuevo medio de expresión en una región que es grande porque contiene a Lavalle, San Martín, Junín, Santa Rosa, La Paz y Rivadavia. Hoy nuevos pueblos tienen la posibilidad de contar sus historias, buenas y malas. Hoy los periodistas tienen una buena ocasión para brindar porque la mirada crítica llega tan cerca que quizá se descubra que el verdadero héroe, es el vecino de enfrente.

El pueblo de Lavalle y su cultura le dan sentido a la expresión "Gran Este". Foto: Ivana González/MDZ
El pueblo de Lavalle y su cultura le dan sentido a la expresión "Gran Este". Foto: Ivana González/MDZ

Gran Este no es sólo el nombre de un nuevo medio de comunicación digital que nace con el fin de ejercitar el periodismo de proximidad sino el de una región en la que se concentran todos los departamentos mendocinos de la tradicional Zona Este a la que se ha sumado el hermano departamento de Lavalle.

Devotas encargadas mantienen flamante a la Virgen del Rosario en Lavalle.

Los tiempos que corren, donde lo único seguro es el cambio permanente, hoy ameritan que el esfuerzo de un equipo periodístico instalado en la región trabaje para contarles a los habitantes del lugar lo que sucede no tan lejos de sus hogares, trabajos y lugares donde se abona la cultura propia e irrepetible.

Empleados municipales -de San Martín- mantienen impecable el boulevard de Palmira.

Inseguridad, actualidad financiera y empresarial, desempleo, salud y educación, servicios y hasta decoro, -desde los más chicos hasta los más grandes- son los grandes tópicos sobre los cuales se ha centrado la mirada crítica y constructiva de MDZ Gran Este. El fin es brindarles a los vecinos una visión realista y fidedigna de lo que acontece día a día, hora a hora, minuto a minuto, a metros o a pocos kilómetros desde donde se produce la noticia.

A la carrera para solucionar un problema de riego en espacios verdes en la Ciudad de Junín.

La idea, en otras palabras, es describir, casi en tiempo real, la carestía de la vida y la felicidad de los pueblos. Las pequeñas y grandes historias que se construyen constantemente, en los barrios, las empresas, en los campos agrícolas y en los centros culturales, en los lugares donde se divierten y sufren las familias y los que están solos, los animales y hasta la naturaleza con los mentados impactos ambientales que produce el crecimiento de la región. Donde subyacen las aventuras de la vida, los desafíos de los dirigentes y los reclamos de los que menos tienen. Y también de lo que ofrecen los más favorecidos para que la distribución de la riqueza sea, sin escusas, cada vez más equitativa.

La bicicleta, medio de transporte de la mayoría de los ciudadanos del Gran Este.

En cada rincón donde la capacidad de asombro es puesta a prueba cada mañana, desde que una madre sale de la casa con su pequeño hijo rumbo a la escuela, a encontrarse nuevamente con la vida y con otras madres que casi siempre piensan lo mismo. Pero donde la mayoría de las veces, por seguridad –y temor-, callan. Porque sienten que nadie las ayudará a cambiar las cosas, porque están casi seguras de que la hipocresía es la moneda corriente en estos tiempos de la política y la dirigencia, que cada tanto abochornan a propios y ajenos. Porque saben de las promesas y del verso del candidato y del glamur de los famosos de la tele que nunca están cerca y que sólo son un modelo para nunca poder imitar. Porque la necesidad de tener héroes locales es cada vez más imperiosa y saben que están, pero muchas veces no conocen quiénes son. Tal vez sea el vecino de enfrente, pero a nadie le interesó contar sobre ellos.

El agua y las estudiantes, dos de los pilares clave de la cultura de Junin.

Este es el sentido natural que ha inspirado a MDZ Gran Este, un cuerpo dentro de un cuerpo mayor que nació hace poco más de un año y que puede ser visto desde todo el Globo. Ahora la oportunidad no es sólo de los periodistas, que podrán contar lo antes no podían, también es del mismo pueblo, que podrá ser visto y leído desde todos los rincones del mundo donde haya Internet.

Generaciones de potenciales dirigentes sociales se forman en Rivadavia día a día.

Para ellos, los que se emocionan con las pequeñísimas cosas cotidianas, para los que pretenden aportar algo en este gran océano de las comunicaciones, para los que aman la verdad y detestan la falta de dignidad que otorga la pobreza, no sólo económica, está dedicado este espacio que ya es grande, porque incluye a Lavalle, San Martín, Junín, Santa Rosa, La Paz y Rivadavia.

Gracias a los pequeños problemas resueltos la afición "chacarera" puede tener su club en pie.