Vecinos de Eugenio Bustos: "Nos hicieron un corralito"

Esa es la expresión de la gente de la localidad en relación a los vallados que colocó Vialidad Nacional sobre la ruta 40 y que cerró el paso a las arterias del radio urbano. También reclamaron por la seguridad.

El ingeniero Avila, de Vialidad Nacional, junto a vecinos de Eugenio Bustos.
El ingeniero Avila, de Vialidad Nacional, junto a vecinos de Eugenio Bustos.

El lunes en el Centro de la Cultura de Eugenio Bustos se llevó a cabo una reunión entre los vecinos de esa localidad y el supervisor de la obra que Vialidad Nacional lleva adelante en la ruta 40.

La convocatoria fue para el reclamo por la colocación del nuevo vallado que el organismo nacional ha instalado en la ruta, en todo el recorrido por el radio urbano de la localidad sancarlina.

Las nuevas obras han cortado el paso a las arterias de la localidad, dejando como acceso principal al pueblo la calle Bernardo Quiroga, una arteria muy angosta y transitada, y que históricamente tiene la mayor cantidad de accidentes viales.

Los reclamos vecinales apuntaron principalmente a la situación en la que queda el pueblo, con una sola entrada principal. El acceso se convierte en un cuello de botella, generando un tránsito caótico y con grandes colas de vehículos.

Pero lo más importante para los vecinos, es que los trabajos de Vialidad pareciera que no han contemplado a los peatones, ya que prácticamente resultará imposible y muy riesgoso el cruce de la ruta nacional; además, escolares, ancianos y demás transeúntes deberán recorrer grandes distancias para realizar un cruce de calle que hoy ya resulta peligroso, y que se proyecta como mucho más conflictivo.

Otro de los aspectos por los que los pobladores se oponen a la instalación de un vallado que corte las arterias del pueblo, es que muchos emprendimientos comerciales quedarán sin salida a la ruta y tendrán un impacto importante en el recorte de ingresos. Así, básculas, gomerías y otros comercios manifiestan que están siendo totalmente perjudicados con las nuevas obras. “Sentimos que nos pusieron en un corralito” fueron las manifestaciones de los vecinos, que reclaman no haber sido consultados sobre los trabajos que Vialidad iba a realizar en la zona.

Todas las inquietudes de los vecinos fueron escuchadas por el supervisor de la obra, el ingeniero Tito Avila, quien explicó que si bien era el responsable de los trabajos, su función es ejecutarlos, pero no tiene la autoridad para realizar ningún tipo de modificaciones. Por esta situación, Avila presentará los reclamos vecinales ante el responsable máximo del organismo nacional en la provincia, ingeniero Miguel Rivas.

El profesional manifestó que algunos reclamos vecinalistas le parecieron atendibles y solucionables. Con respecto a la necesidad de contar con más de una salida desde el pueblo, reabriendo las calles interiores, Avila explicó que una solución posible sería la construcción de una travesía urbana, construyendo salidas seguras a la ruta nacional, cada 500 metros y pavimentando las colectoras laterales.

El representante de la obra de Vialidad explicó que desde el organismo se busca realizar obras que apunten fundamentalmente a la seguridad vial, desarmando puntos conflictivos en la circulación y dejando accesos y cruces que puedan ser controlados.

Las obras que se llevan adelante en el distrito de Eugenio Bustos son parte de una serie de trabajos que realiza Vialidad Nacional sobre la ruta 40. Lo proyectado comprende obras de mantenimiento, recuperación y repavimentación en un trayecto comprendido entre Tunuyán y San Rafael y por un monto de alrededor de 47 millones.

Con respecto a los reclamos de los pobladores, sobre por qué el organismo no realizó ningún tipo de consulta ni informe a la población, Avila explicó que los informes fueron suministrados en su momento al secretario de obras de la municipalidad de San Carlos, el arquitecto Alfredo Barros, por lo que se supone que desde la intendencia se estaba al tanto de los trabajos que se iban a realizar.

Consultado sobre si este tipo de trabajo se proyecta realizar en otras localidades, manifestó que el proyecto contempla el cierre de algunas calles en el distrito de Pareditas. “Lo que se busca es dar la mayor seguridad posible en la circulación de las rutas nacionales” apuntó el profesional del organismo.

El malestar vecinal comenzó cuando la gente vio los nuevos guardaraids y la población quedó prácticamente encerrada en un corralito. Los vecinos apuntan que no parece lógico que el distrito tenga que cerrar todas sus arterias hacia la ruta, mientras que las otras poblaciones mantienen la circulación tradicional, como es el caso de Tunuyán. Después de varias reuniones y un enojo y preocupación generalizada que amenazaba con un corte de ruta, el contacto con algunos ediles departamentales logró una reunión con la gente de Vialidad, a través del concejal Silvio Pannocchia y la diputada nacional Patricia Fadel.

Como resultado de la reunión, los vecinos entregaron al supervisor de obra una nota dirigida al administrador del organismo a nivel regional, donde se exponen las problemáticas surgidas y la necesidad de que se modifiquen los trabajos realizados. Los vecinos esperan una respuesta en breve, y han afirmado que de no ser escuchados, realizarán algún tipo de medidas de protesta.