La Villa de San Carlos cumple 236 años

A pesar de que las fiestas departamentales son en noviembre, la fundación del departamento ocurrió entre el 3 y el 7 de octubre. En 1772, al abrigo del fuerte San Carlos, nacía la villa cabecera del mismo nombre, entre los arroyos Yaucha y Aguanda y con 31 habitantes.

El fuerte San Carlos fue fundado en 1770.
El fuerte San Carlos fue fundado en 1770.

Muy pocas personas saben que la fundación del departamento de San Carlos ocurrió en el mes de octubre. Si bien las celebraciones comunales se realizan en noviembre, en honor del patrono departamental y en concordancia con el día de la Tradición, la celebración del aniversario debería realizarse un mes antes.

Según el historiador Dionisio Chaca, y de acuerdo a las actas y documentación existentes, el corregidor Juan Manuel Ruiz fue quien impulsó la creación de un poblado, al amparo del fuerte San Carlos, que había sido fundado en 1770.

Entre el 5 y el 7 de octubre, se emitieron los bandos y actas correspondientes, y se asignó a los primeros 31 pobladores, un solar de tierra en el predio urbano y dos cuadras en los alrededores para quintas.

La diagramación de la villa fundada respetó el esquema de “planta de damero” traído desde España y, por el cual, las poblaciones se planificaban teniendo por centro una plaza principal, alrededor de la cual se erigían la iglesia, el fuerte y la autoridad política. Aún hoy, la Villa de San Carlos conserva la misma diagramación.

El primer ciudadano de la Villa fue Juan Martínez de Rosas, quien dos años antes había diseñado y llevado adelante la fundación del Fuerte San Carlos, la primer avanzada española hacia el sur de la ciudad de Mendoza.

La Villa de San Carlos, fue fundada en el paraje denominado La Isla, entre los arroyos Yaucha y Aguanda, y sufrió durante muchos años la pobreza y la desidia por parte de las autoridades provinciales que condenaban al poblado y a los habitantes del fuerte, a meses de miseria y necesidades.

Según relata Chaca, muchas veces, la supervivencia de los primeros pobladores se debió a las relaciones con los aborígenes que proveían de carne y otros víveres a cambio de algunas armas, aunque también, muchas otras, debieron sufrir el ataque de los malones.