Preocupa el crecimiento urbanístico

Si bien el lugar es una reserva protegida, nada ha evitado el loteo de terrenos, la construcción de viviendas y el establecimiento de variados proyectos comerciales, sin ningún tipo de control. Concejales y la Dirección de Recursos Naturales trabajan para revalorizar y ordenar el área.

El crecimiento urbanístico en El Manzano ha sido desordenado y sin control.
El crecimiento urbanístico en El Manzano ha sido desordenado y sin control.

En los últimos años la reserva El Manzano Histórico, ubicada en el departamento de Tunuyán ha tenido un gran crecimiento urbanístico. Numerosas construcciones de todo tipo se han ido asentando en la reserva, sin ningún tipo de ordenamiento ni prácticamente restricciones.

Si bien el lugar es una reserva protegida, nada ha evitado el loteo de terrenos, la construcción de viviendas y el establecimiento de variados proyectos comerciales. No es novedad que la imagen visual de la zona, poco se parezca a un reservorio paisajístico, sin mencionar la poca conciencia de muchos en cuanto al cuidado y preservación de los recursos.

Pero la problemática no solamente se orienta al aspecto de poco ordenamiento, alejado de una reserva natural: uno de los problemas más preocupantes es que el crecimiento constructivo no ha sido acompañado de una infraestructura pública de servicios, menos aún, adaptada a este lugar especial.

Así, por ejemplo, la zona no cuenta con servicio ni factibilidad de agua corriente, lo que deriva en un uso indiscriminado de los arroyos por cuenta de cada uno de los propietarios. Más grave resulta la falta de una planta de tratamiento de residuos líquidos, por lo que es probable que en poco tiempo las aguas que corren más abajo comiencen a contaminarse por la polución de pozos sépticos.

Esto es, básicamente, en referencia al aumento de las construcciones edilicias. Por otro lado, tampoco hay un ordenamiento en cuanto a los comercios, vendedores ambulantes, puestos de artesanos, cartelería, etc. En general, la reserva ha crecido demográficamente, sin ningún parámetro o reglamentación, con todas las consecuencias que genera un nuevo núcleo urbano y con muy pocas restricciones, tratándose de un área natural protegida.

La situación en que se encuentra hoy la reserva El Manzano se da por diferentes factores: por un lado y primariamente, la falta de concientización de muchos en cuanto a lo que significa una reserva natural y las condiciones que deberían preservarse. Por otro, los organismos públicos intervinientes han enfrentado obstáculos para normativizar y realizar trabajos en el lugar: el municipio de Tunuyán, ve limitada sus funciones y atribuciones por tratarse de una reserva natural, mientras que la Dirección de Recursos Naturales sólo destina los fondos mínimos, porque la zona, amén de estar catalogada dentro de una reserva paisajística, no reviste el “valor” que tienen otros reservorios provinciales, entre otros aspectos, por las situaciones que se han dado en los últimos años, mencionadas anteriormente.

A partir de este estado, en el que el crecimiento urbanístico desordenado repercute en la destrucción de los recursos naturales e históricos, se da también el avance de la llamada extranjerización de tierras en una gran parte de la zona cordillerana.

Qué se está haciendo

Esta situación ha sido analizada por los concejales del departamento de Tunuyán, por lo que se ha comenzado a trabajar junto a la Dirección de Recursos Naturales Renovables de la provincia para revertir o al menos detener, este crecimiento desordenado, revalorizando lo natural, histórico y turístico del Manzano Histórico.

Carlos Maveroff, concejal tunuyanino, fue quien detalló la situación en que se encuentra la reserva y los proyectos y avances que se llevan adelante. “Se está trabajando para lograr que el lugar tenga un crecimiento lindo y ordenado, donde se cuide la limpieza y la vegetación y se revalorice la reserva como un verdadero lugar histórico y turístico”, explicó el edil y añadió que no se pretende frenar el crecimiento, sino legislarlo para que se respete las características de reserva natural; es decir, ordenar el crecimiento constructivo, zonificar las áreas, normativizar la iluminación, la cartelería, los puestos de vendedores, los artesanos, etc.

Maveroff explicó que ya se han llevado adelante reuniones con la Dirección de Recursos Naturales, vecinos de la zona, los concejales departamentales y gente del municipio. En la última reunión, Recursos Naturales presentó un convenio marco para establecer con el municipio, el que está siendo analizado y mejorado por la comuna: el objeto principal de este convenio es dar injerencia municipal al área, permitiendo que la legislación comunal también pueda aplicarse en la reserva, controlando y ordenando el lugar. Además, el intendente municipal ya se comprometió a la construcción de una planta de agua.

“Se están dando los primeros pasos, buscamos fomentar una reserva que revalorice la rica historia del lugar y donde se proteja todo el patrimonio natural”, dijo Maveroff, asegurando que a lo que se apunta  en primera instancia es a replantear cómo se está viendo hoy la reserva y cómo se la pretende ver en cinco o diez años. “Vamos a buscar ordenarla y cuidarla, y en cuanto sea posible, también lograr una ampliación del área”.