Durante el fin de semana pasado los casos delictivos más violentos tuvieron como protagonistas a adolescentes alcoholizados. En uno de éstos, dos jóvenes resultaron con heridas de arma blanca a la salida de un pub en Pareditas, agredidos por otros dos que habían estado bebiendo en el mismo local nocturno.
El otro hecho, más aberrante y trágico fue el que ocurrió en Tres Esquinas, donde dos adolescentes de 15 y 16 años, golpearon a un hombre de 33, luego lo arrojaron a un canal colector, le tiraron su propia moto encima y lo prendieron fuego.
Los dos jóvenes habían estado tomando durante varias horas en una fiesta familiar y, según versiones, se fueron del lugar, totalmente alcoholizados y en compañía de quien más tarde sería su víctima.
La mayoría de los fines de semana, los hechos de violencia, delictivos o de accidentes de tránsito, tienen como protagonistas a jóvenes y adolescentes ebrios. El consumo de alcohol es el eje de la diversión nocturna, para gran parte de la juventud en el Valle de Uco.
Diferentes organismos consultados con respecto al consumo de alcohol entre los jóvenes y su relación con hechos de violencia, concordaron en que la ingesta de bebidas alcohólicas ha ido en aumento y que existe una problemática que se intenta controlar con diferentes medidas.
Padres Preventores de San Carlos presentó hace unos meses un proyecto en el municipio que apunta básicamente a la prevención. El grupo, que desde hace años realiza operativos de prevención y control en las vías de acceso a los lugares de diversión nocturna, considera que las leyes y controles son medidas coyunturales, y que las estrategias deben apuntar a lo estructural.
Al respecto, el proyecto mencionado, propone el trabajo desde escuelas y otros organismos con charlas y talleres de aprendizaje, trabajo y reflexión. “En la época que empezamos con los controles, el consumo de alcohol disminuyó un 20%, pero creemos que la problemática debe ser abordada desde la educación y formación de los jóvenes fundamentalmente”, apuntó Aldo Piña, miembro de Padres Preventores.
Desde los ámbitos de seguridad, se manifestó que durante los fines de semana, la mayoría de las intervenciones policiales tiene que ver con jóvenes alcoholizados. “La policía trata de cumplir con la legislación, controlando que no se expenda bebidas alcohólicas a menores e interviniendo en caso de algún ilícito o accidente, pero la venta y consumo por parte de menores tiene que ver prioritariamente con la concientización”, se explicó desde la Jefatura Distrital Valle de Uco.
Desde el mismo organismo también se coincidió en que el problema es de formación y de hábitos, y que se debe trabajar con programas de prevención y educación. “Hace unas semanas se clausuraron algunos locales por venta de alcohol a menores, pero estas medidas son parches, ya que los jóvenes siguen con los hábitos de consumo, y si no lo hacen en lugares públicos, lo realizan en domicilios particulares y fiestas privadas”, comentó el subcomisario Atilio Bergamín, de la mencionada repartición.
Desde los municipios de San Carlos, Tunuyán y Tupungato también se llevan adelante programas de control con respecto a la diversión nocturna. Los inspectores municipales realizan recorridos controlando la presencia de menores en los diferentes lugares y la ingesta de alcohol. Incluso en Tupungato se prevé lugares bailables específicos para adolescentes.
Sin embargo, al parecer, según los hechos de los fines de semana, los controles más que insuficientes resultan no totalmente fructíferos. Los jóvenes siguen consumiendo bebidas alcohólicas en forma exagerada y protagonizando muchos de los accidentes y acciones delictivas.
Con respecto a los Consejos de Seguridad departamentales, aún no han sido conformados en ninguno de los tres departamentos del valle, ya que debían ser promovidos por organizaciones no gubernamentales y aún no hay avances en el tema. Seguramente, después de la conformación de estos organismos, que relevarán cuáles son las problemáticas con respecto a la seguridad de la zona, uno de los primeros abordajes deberá ser el tema del alcoholismo entre jóvenes y adolescentes.
Por el momento, la problemática resulta preocupante en cuanto a los índices y a las consecuencias observables. Más allá de los organismos intervinientes, la preocupación también pasa por muchas familias que no encuentran cómo abordar y solucionar el problema.
Preocupa el consumo de bebidas alcohólicas entre los adolescentes
La mayoría de los incidentes de los fines de semana son protagonizados por jóvenes alcoholizados. Los controles y operativos resultan insuficientes para una problemática que va en aumento. Desde diferentes organismos se coincide en que se debe trabajar de la cocientización y educación.