Las observaciones realizadas en la región de Mendoza dan cuenta de un incremento en la actividad de las tormentas de granizo en las ultimas dos décadas.
En el siglo pasado la temperatura promedio se ha elevado por encima de los 0,5°C. El incremento de los gases de efecto invernadero fue la causa primaria de este aumento. Existen evidencias contundentes de que están ocurriendo cambios ambientales significativos en la región de Los Andes, tal como puede apreciarse en la retracción de las masas de hielo en dicho lugar como así también en un incremento de la humedad y las precipitaciones en las estribaciones cordilleranas. Las simulaciones climáticas obtenidas a partir de los Modelos de Circulación Global indican cambios significativos en el clima de la región de Cuyo en el período 2080-2099.
Éstas, entre otras, fueron las conclusiones a las que se arribó en la 3ª Reunión Semi-Anual de Modificación Artificial del Tiempo Atmosférico, organizada por la Asociación de Modificación del Tiempo Atmosférico (WMA – Weather Modification Association) y el Gobierno de Mendoza, a través de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas (DACC), dependiente del Ministerio de Producción, Tecnología e Innovación.
Desde la mirada de los científicos, están ocurriendo cambios en la situación climática mundial, aunque cada región presenta condiciones particulares. Esto trae aparejado un aumento de procesos de convección de tormentas.
En nuestra provincia, de acuerdo a las observaciones de radar, existe un incremento en la actividad de tormentas en las dos últimas décadas. Durante el verano se producen más tormentas que en cualquier país del mundo. Así lo determina un estudio realizado por un grupo de investigadores de la provincia, que coordina el catedrático español de Física, José Luis Sánchez.
Se descubrió que en las nubes de Mendoza existe una combinación de una masa de aire húmedo y caliente que ingresa de zonas tropicales y subtropicales con otra de aire frío y seco, que viene del sur. Al juntarse estas masas de aire, la probabilidad de formación de tormentas aumenta. En este proceso influye en gran medida la topografía como consecuencia de la barrera que produce la cordillera de los Andes.
A este panorama se suma el calentamiento global donde los científicos anticipan una disminución de las precipitaciones de nieve en Cordillera durante el invierno y un aumento de lluvia en el llano en época de verano.
Un dato alentador, teniendo en cuenta el escenario de Mendoza, donde se presentan mayor número de tormentas durante el verano, es que a través de la siembra de nubes por aviones se ha logrado disminuir un 40 por ciento la cantidad de hectáreas dañadas por granizo en los últimos diez años.
Los trabajos de investigación presentados en la 3ª Reunión Semi-Anual de Modificación Artificial del Tiempo Atmosférico constituyen un insumo fundamental para el desarrollo y avance en las operaciones de siembra de nubes por aviones y por generadores de tierra, las investigaciones aplicadas y la toma de decisiones dentro del sistema de Lucha Antigranizo de Mendoza.
Desde el punto de vista tecnológico, el proyecto Mendoza ha logrado posicionarse internacionalmente, destacándose entre los proyectos más importantes en cuanto a: utilización de aviones y generadores en superficie para la siembra de nubes, utilización de radares para la observación de tormentas, red de telecomunicaciones entre el centro de operaciones y las aeronaves, modelo de pronóstico anticipado de tormentas, red de granizómetros para evaluar los daños y la energía cinética con que caen al piso las piedras de granizo, entre otros recursos.
Esta nueva etapa de crecimiento en investigación es el comienzo de un largo camino para mantener la mejora del proyecto de Lucha Antigranizo en Mendoza (LAG) y permanecer en la cúspide de los últimos avances de la comunidad científica mundial relacionados con la modificación del tiempo atmosférico.
Desde esta mirada, la 3° Reunión Semi- Anual de Modificación del Tiempo Atmosférico dejó algunas ideas claves a desarrollar dentro del proyecto Mendoza. Entre ellas se destaca la necesidad de adquirir nuevos radares para mejorar la observación de tormentas y así poder discriminar entre los distintos sectores de la nube donde se encuentran diferentes tipos de hidrometeoros. Esto permitiría encontrar la zona donde se alojan los embriones de granizo.
Además, se consideró de suma importancia la adquisición de instrumental de medición de microfísica de nubes para las aeronaves. Esto posibilitaría medir partículas, concentración de gotas de nubes y concentración de cristales.
Por otro lado, también se concluyó que es importante darle continuidad a los convenios con universidades nacionales e internacionales que se están desarrollando en el marco del proyecto de Lucha Antigranizo con el objetivo de apuntar a una mejora continua en desarrollo, tecnología y conocimiento.
Además, considerando que el proyecto provincial cuenta con un Comité Internacional de Evaluación y Seguimiento de Lucha Antigranizo, es importante que todas las sugerencias y mejoras se realicen atendiendo las opiniones de los científicos integrantes del comité, quienes vienen efectuando la evaluación científica de los sucesivos Proyectos de LAG de Mendoza desde hace más de 14 años.
En las últimas décadas, aumentaron las tormentas de granizo
En nuestra provincia durante el verano se producen más tormentas que en cualquier país del mundo. La siembra de nubes con aviones disminuyó un 40 por ciento la cantidad de hectáreas dañadas por granizo en los últimos diez años.