“Los países deberían hacer más para salvaguardar unas aliadas fundamentales en la lucha contra el hambre y la malnutrición”, señaló la FAO en un comunicado.
La cantidad de abejas y otros polinizadores se está reduciendo en muchas partes del mundo debido, en buena parte, a las prácticas agrícolas intensivas, el monocultivo, el uso excesivo de pesticidas, la perdida de la biodiversidad, la contaminación y temperaturas más altas asociadas al cambio climático que afectan los rendimientos de los cultivos y la nutrición.
Si esta tendencia continúa, cada vez con más frecuencia los cultivos más ricos nutricionalmente como frutas, nueces y muchas verduras serán sustituidos por cultivos básicos como el arroz, el maíz y las patatas, lo que podría derivar en una dieta desequilibrada, agregó la organización.
“La ausencia de abejas y otros polinizadores eliminaría el café, las manzanas, las almendras, los tomates y el cacao, por nombrar solo algunos de los cultivos que dependen de la polinización. Los países deben cambiar a políticas y sistemas alimentarios más amigables y más sostenibles para los polinizadores”, dijo el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en un mensaje con motivo del Día Mundial de la Abeja.
Da Silva instó a tomar medidas respetuosas y protectoras hacia estos polinizadores, incluida la de “cultivar flores en casa para alimentar a las abejas".
Un estudio, titulado Evaluación de Polinizadores, Polinización y Producción Alimentaria, lanzado por la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES, por sus siglas en ingles), con colaboración de expertos de la FAO, destaca una serie de medidas para salvaguardar efectivamente las poblaciones de abejas, asegurar su alimentación y preservar la biodiversidad. (Télam)