Casas sin techo, árboles derribados y avenidas convertidas en ríos dejó el huracán "Irma" en el estado norteamericano de Florida, mientras en Cuba se reportaron 10 muertos y grandes inundaciones en cuatro provincias por el potente ciclón hoy degradado a tormenta tropical.
"El agua llegó hasta aquí", señala una vecina de La Habana levantando la mano por encima de su cabeza, donde todavía queda la marca del agua como testigo de la inundación. Caridad vive a tan solo tres calles del Malecón y tuvo que subirse a un segundo piso para no ser arrastrada por las corrientes.
El mar llegó a penetrar hasta 500 metros desde el emblemático paseo hacia el interior de la capital, donde más de 10.000 personas tuvieron que ser evacuadas de sus viviendas.
Según un primer informe de la Defensa Civil, 10 personas murieron en cuatro provincias de Cuba a consecuencia del paso de "Irma", que tocó tierra en la isla la noche del viernes. Siete de las víctimas fallecieron en La Habana y las restantes en Matanzas, Camagüey y Ciego de Ávila.
El presidente Raúl Castro animó a los cubanos a trabajar duramente para enfrentar esta emergencia. "La Revolución no dejará a nadie desamparado y desde ya se toman medidas para que ninguna familia cubana quede abandonada a su suerte", escribió en una declaración publicada este lunes en el diario oficial "Granma".
En La Habana, la mayoría de las aceras lucían hoy ocupadas por árboles caídos, algunos incluso arrancados desde la raíz, y ramas que impedían el paso. La policía ordenaba el tráfico porque los semáforos no funcionaban.
El gran problema que enfrenta ahora la gente es el restablecimiento de los servicios básicos como electricidad, gas y agua potable. La fuerza del mar mezcló el agua limpia con la salada y las aguas del alcantarillado.
"Sin agua potable ¿cómo vamos a beber? Lo que hace falta es que traigan camiones cisterna", decían unas mujeres a gritos en una calle cercana a los exclusivos hoteles Meliá Cohiba y Riviera.
En Florida, en Estados Unidos, más de 6,5 millones de viviendas -65 por ciento del total- se quedaron sin electricidad, partes de Miami están cubiertas por el agua y la dimensión de la destrucción sigue siendo una incógnita.
Sin que se conozca una cifra oficial de víctimas en Florida, todas las miradas se dirigen ahora a la costa este de ese estado y a las costas más al norte de Georgia y Carolina del Sur, donde miles fueron evacuados y se pronostican lluvias e inundaciones.
En Washington, el presidente Donald Trump declaró que los estadounidenses "están más unidos que nunca" para ayudar a los afectados por el ciclón, considerado "monstruoso" y "catastrófico".
Por su parte, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Thomas Bossert, aconsejó a la población que evacuó sus viviendas en Florida no regresar todavía a sus hogares, pues existen demasiados cables eléctricos caídos en zonas que aún están inundadas.
Aseguró que el gobierno trabaja para salvar vidas en Jacksonville y los Cayos del sur de Florida, un grupo de islas vulnerables, unidas a tierra por una serie de puentes y que "Irma" azotó el fin de semana con vientos de más de 200 kilómetros por hora.
Fuente: DPA