"Discrepamos de la visión del intendente (Leonardo de la Prida). Él relativiza la situación, viene en helicóptero y así no puede darse cuenta del enorme daño en los caminos rurales, que tienen sin conectividad a muchos sectores de la provincia de Chiloé". La reacción corresponde al alcalde de Chonchi, Fernando Oyarzún, en donde se ubica Cucao, la localidad más afectada por las últimas inundaciones en la región chilena de Los Lagos, en donde los vendavales la han afectado como pocas veces.
En su zona, ayer una casa cayó al mar producto de la cantidad de agua que ha caído y del viento.
Oyarzún criticó la decisión del intendente, quien luego de visitar la zona de Cucao y reunirse con algunos de los afectados, aseguró que con "la Alerta Amarilla que decretamos es suficiente para enfrentar las consecuencias. Los daños son acotados a determinados sectores, como Queilén o Cucao, donde el río afectó a ocho casas, en un sector que ocuparon después de que habían sido trasladadas a un sector más alto".
Los alcaldes de Castro, Queilén, Chonchi y Quinchao habían solicitado que se decretara zona de catástrofe para facilitar la llegada de recursos desde el Ministerio del Interior, "pero no quiso y queremos saber cuáles son las medidas que va a tomar", recalcó Oyarzún.
"Nuestro mayor problema es de conectividad rural, entre las islas, y daños en los bordes costeros que paralizan a los productores", agregó.
En tanto, De la Prida respondió que "no podemos actuar en caminos vecinales o municipales. Para el resto de los caminos, con la Alerta Amarilla podemos destinar recursos de la Dirección de Vialidad".
El nivel de alerta en la zona se mantendrá, ya que para hoy se pronosticó el ingreso de un nuevo sistema frontal, con intensas lluvias y fuertes vientos.
En otros puntos de la región las intensas lluvias generaron deslizamientos de tierra y uno de estos mantenía hasta anoche bloqueado el paso en la Carretera Austral, en el km 231, a la altura del lago Yelcho, en Palena.
En Puerto Montt, en el sector de la isla de Tenglo, una casa cayó al mar luego del derrumbe de parte del cerro, y una segunda vivienda quedó colgando.
Anoche, los vecinos trabajaban en apuntalar lo que quedaba de la vivienda que había quedado colgando para intentar rescatar enseres. "Ahí están mis recuerdos, todo lo que tengo. Todo se vino cerro abajo en un momento", se lamentaba la propietaria Angélica Díaz.
Más temprano, el alcalde de Puerto Montt, Gervoy Paredes, había advertido de la preocupación por el estado de las viviendas que están en las laderas de los cerros debido a la gran acumulación de agua.