La canadiense Chelsea (de quien se omitió el apellido para no afectarla profesionalmente), se dirigía en camión a un concierto de los Deftones acompañada de su novio, cuando en la frontera de Estados Unidos la detuvieron para interrogarla.
Los agentes fronterizos revisaron su celular y encontraron que un año atrás había sufrido una sobredosis de Fentanyl pensando que era cocaína. Esto provocó que a la joven de 28 años se se le vetara la entrada a Estados Unidos de por vida, según informó Telemundo.
Chelsea explicó que la inspección de su celular duró dos horas y cuando esta terminó fue interrogada. La joven admitió haber consumido sustancias estupefacientes anteriormente. "Fue realmente invasivo, no podía creer que fueran a la carpeta de mensajes enviados y encontraran algo que envié a mi médico hace un año", dijo Chelsea a Vice Canadá. "Fue muy humillante, y me sentí fatal al tener que sacar eso a la luz".
De acuerdo la web de Vice en español, en 2016, Chelsea ingirió una sobredosis de Fentanyl por error en un club nocturno. En el cumpleaños de una amiga, una mujer le ofreció una piedra que ella pensó que era cocaína. La mujer murió esa noche por sobredosis, pero a Chelsea la llevaron rápidamente al hospital y sobrevivió.
Después de esa experiencia, Chelsea jamás se volvió a drogar, compartió su historia en redes sociales y animó a la gente a que compartieran sus propias experiencias para así advertir a otros sobre el peligro que conlleva consumir drogas.
Un correo electrónico dirigido a su médico y las publicaciones en redes antes mencionadas fueron las que alertaron a los oficiales fronterizos. Después de una hora de realizar preguntas personales, a Chelsea le prohibieron la entrada al país.
Para volver a entrar, Chelsea tendrá que tramitar una exención, un documento que solo dura de uno a cinco años, que tarda aproximadamente seis meses en tramitarse y que tiene un costo de $585 dólares. Aunque los abogados han intentado eliminarlo, como parte del control, en la frontera de Estados Unidos y Canadá se permite la inspección de dispositivos electrónicos, incluyendo los smartphones.