Pasado el mediodía del sábado, se registró un apagón masivo que afectó a Costa Rica, Panamá, Nicaragua y varias zonas de El Salvador y Honduras. Cerca de 15 millones de personas se vieron perjudicadas.
Según informó el Ente Operador Regional del Sistema de Interconexión del Istmo, el 60% del total de la demanda eléctrica centroamericana quedó desconectada después de que se disparó una línea de transmisión panameña producto de descargas eléctricas durante una intensa lluvia.
Como consecuencia, casi todos los habitantes de Panamá (3,8 millones), Costa Rica (5 millones) y Nicaragua (6,3 millones) se quedaron sin luz durante la tarde del sábado. Panorama que se replicó en algunas regiones de El Salvador y Honduras.
De acuerdo con un informe de El País, en Panamá se cayó el 98 por ciento de la demanda energética; además de los efectos en la industria y los hogares, quedó paralizado el servicio de metro de la ciudad capital. Por su parte, el Canal de Panamá no reportó trastorno alguno.
En Costa Rica, mientras tanto, la pérdida fue de 93% y provocó caos vial por la salida de funcionamiento del sistema de semáforos, además de cortes ocasionales del servicio de acueductos con bombeo eléctrico y la caída esporádica del servicio de Internet.
En Nicaragua se perdió de manera total la demanda de 408 mw con que contaba al momento del corte. Hubo interrupción en el servicio de agua potable y telecomunicaciones.
Por su parte, Honduras debió desconectar el 17% de su demanda vespertina, El Salvador el 20% y Guatemala el 25%, de acuerdo con el comunicado del Ente Operador Regional.