Hace un par de semanas, los habitantes de Tomé, una playa en el sur de Chile, se encuentran preocupados, esto debido al creciente aumento de lobos marinos que están apostados en sus costas.
En el lugar se reúnen cerca de 400 lobos y pese a que son un atractivo turístico, los expertos piden ser cuidadosos al acercarse, puesto que son animales salvajes y pueden atacar a alguien.
El biólogo marino, Eduardo Pedreros señaló que "es una especie que migra bastante y puede descansar en toda la costa del Biobío. De acuerdo a lo que sabemos, Tomé está dentro de sus dominios, así que podría ser una lobería de descanso".
Desde Sernapesca, organismo a cargo de la fauna marina, señalaron que son una especie protegida y que no hay que alimentarlos ni acercarse a ellos.
Fuente: SoyChile