La capital rusa se prepara para afrontar una gran tormenta con granizo y una tromba tropical como no se veía desde los años 1950.
El Centro Hidrometeorológico de Rusia ha elevado a 'naranja' el nivel de amenaza para este viernes, debido a las lluvias, tormentas, vientos y calor. Asimismo, advirtió que la jornada será la más calurosa de este verano.
La tormenta se ha replegado fuera de los límites de la capital rusa, aunque los meteorologos advierten que regresará dentro de unas pocas horas.