La justicia brasileña autorizó ayer al diputado federal Celso Jacob a ejercer el cargo, a pesar de estar en prisión. Sobre Jacob pesa una condena a prisión de 7 años y 2 meses, pero de acuerdo con la decisión judicial, será presidiario por las noches y diputado durante el día.
La respuesta del Poder Judicial llegó luego de que los abogados del legislador pidieran que se le permita trabajar y, de hecho, nadie le ha quitado el cargo para el que fue electo. Por ello, se determinó que en días feriados y durante el receso parlamentario, Jacob deberá volver a la cárcel.
Jacob fue condenado en junio del año por haber favorecido a empresas constructoras durante su ejercicio como intendente de Tres Ríos en 2003, un municipio de Rio de Janeiro.