El ex presidente peruano Alan García negó hoy que la constructora brasileña Odebrecht haya querido asesorar su campaña electoral de 2016, después de que se conociera en Lima que el publicista brasileño Joao Santana afirmó que fue contactado para tal fin.
"Especulaciones. Jamás tuve relación con Santana ni con Odebrecht sobre oferta de asesoría", escribió García en Twitter.
La versión digital del diario limeño "El Comercio" reveló hoy que durante un interrogatorio hecho por el juez brasileño del caso "Lava Jato", Sergio Moro, el publicista afirmó que Odebrecht le ofreció que se hiciera cargo de la campaña con costos cubiertos por la empresa.
"(El ofrecimiento) fue exactamente al empezar 2015, cuando ya estaba en marcha el proceso 'Lava Jato'. También me ofrecieron otras campañas pero tampoco me interesaron, pese a que me fueron insistentes", afirmó Santana, cuyo testimonio tiene estatus ante la Justicia brasileña de "delación premiada".
Según el publicista, quien fue asesor del ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, fue el hecho de que estuvieran ya en marcha las investigaciones por corrupción lo que lo llevó a rechazar la oferta, que incluía colaborar con el mandatario ghanés John Dramani Mahama.
Según García, quien radica en España pero está de visita en Lima por unos días, él siempre fue reacio a la participación de extranjeros en las campañas y si hubiera recibido una propuesta de asesoría la hubiera rechazado.
Hasta ahora, García ha sido mencionado ante la Justicia brasileña por un ex ministro de Lula, José Dirceu, y por dos empresarios como una "pieza clave" para los negocios de Odebrecht y similares en el Perú durante su Gobierno (2006-2011).
No obstante, el ex mandatario no ha sido mencionado por el principal "colaborador eficaz" en el caso para el Perú, el ex representante de Odebrecht en Lima Jorge Barata, quien sí acusó a los ex presidentes Alejandro Toledo y Ollanta Humala, al primero por un supuesto soborno por 20 millones de dólares y al segundo por una presunta financiación de la campaña por tres millones de dólares.
Los adversarios de García insinúan que el silencio de Barata obedece a la estrecha amistad personal que los unió, la que se reflejaría en 23 viajes que hicieron juntos y en 18 veces que se reunieron en Palacio de Gobierno, tres de ellas con presencia del entonces CEO de Odebrecht, Marcelo Odebrecht.
Contra García también hay sospechas por anotaciones en una agenda de Marcelo Odebrecht en las que se insinúan pagos para un "AG", que, por el contexto (la negociación de un proyecto de irrigación), podrían hacer referencia al ex mandatario, lo que él niega.
La candidatura de García para el período 2016-2021 comenzó con buenas posibilidades según los analistas, pero se diluyó y al final quedó quinto con cerca de un cinco por ciento de los votos.