Esperanza Aguirre, ícono del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy y líder de la formación en Madrid, renunció hoy a todos sus cargos debido al escándalo de corrupción por el que fue detenido y enviado a prisión su ex "mano derecha", Ignacio González.
"Este auto y esta prisión no son una prueba definitiva contra él, pero sí demuestra que no vigilé lo suficiente. Por eso dimito del cargo político que ostento, concejal y portavoz", dijo en una declaración institucional en la que no admitió preguntas.
La presión dentro de su propio partido llevó a la dirigente, de 65 años, a abandonar todos sus cargos en el Ayuntamiento de Madrid tras una trayectoria política de tres décadas durante la cual fue ministra, presidenta del Senado y jefa de la Comunidad de Madrid.
"Ignacio González ha sido una persona de mi máxima confianza", dijo Aguirre, quien recordó que cuando aparecieron en los medios las primeras informaciones sobre asuntos que parecían "incorrectos" pidió explicaciones a su delfín.
"Me las dio en privado de manera exhaustiva. Y ahora me siento engañada y traicionada", señaló.
La caída de Aguirre se produce tras una "semana negra" de un PP golpeado por diversos casos de corrupción, en la que se conoció que incluso el propio Mariano Rajoy, jefe del gobierno español, tendrá que declarar como testigo en otro caso de corrupción.
La hasta ahora portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid estaba en el punto de mira desde el pasado miércoles, cuando las fuerzas de seguridad detuvieron a González, ex jefe del Gobierno de la región de Madrid, como sospechoso de liderar una trama corrupta en la empresa pública de aguas Canal de Isabel II.
Dos días después, el juez lo envió a prisión sin posibilidad de pago de fianza. Desde entonces, se han sucedido los rumores sobre la retirada de Aguirre, solicitada por los grupos de la oposición.
Desde el PP aseguraron hoy que la dirección del partido no pidió su dimisión y recordó que la política ya asumió su "responsabilidad" en febrero de 2016 cuando dejó la presidencia del PP en Madrid por otro supuesto caso de corrupción.
"Esperanza Aguirre no está inmersa, ni es objeto de ninguna investigación judicial y por tanto, no hay razones objetivas (...) para que el partido le tenga que exigir algún tipo de renuncia. Es una decisión que le corresponde a ella", dijo la actual presidenta del Gobierno regional de Madrid, Cristina Cifuentes.
Ignacio González no es el único hombre de confianza de Aguirre que se encuentra entre rejas.
En 2014 fue encarcelado Francisco Granados, ex consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, en el marco del llamado "caso Púnica", una trama corrupta vinculada a varias administraciones regionales por cobros y adjudicaciones irregulares.
Ahora, con su retirada, Aguirre deja tras de sí una larga trayectoria política.
Sin pelos en la lengua y polémica por sus declaraciones y por las medidas que tomó cuando era jefa del gobierno de la región de Madrid, se convirtió en un peso pesado del PP al ganar tres elecciones regionales con mayoría absoluta entre 2003 y 2011.
Antes, fue ministra de Educación y Cultura en el Gobierno de José María Aznar y la primera mujer en presidir el Senado, la Cámara alta del Parlamento español.
A principios de 2011 sorprendió al anunciar su retirada por "motivos personales", cuando le fue detectado un tumor de mama.
Tras pasar varios años alejada de la primera línea política, en mayo de 2015 disputó la alcaldía de Madrid a la ex jueza de izquierdas Manuela Carmena, afín al partido Podemos, en un intenso duelo que terminó con su rival arrebatándole el bastón de mando.
Fue, quizá, la primera gran derrota de Aguirre, que la alejó aún más de Rajoy, con quien no mantiene una buena relación. Y, también, el inicio de su caída.
En febrero pasado, acorralada por las sospechas de corrupción sobre Granados, anunció su retirada de la presidencia del PP de Madrid, aunque siguió ejerciendo como portavoz de la formación conservadora en el Ayuntamiento.
Nacida en la capital española en 1952, Aguirre creció en una familia de la alta sociedad madrileña. Estudió en el colegio de monjas de la Asunción y en el Instituto Británico y se casó con un grande de España: Fernando Ramírez de Haro y Valdés, conde de Murillo, con el que tiene dos hijos.
Tras licenciarse en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, fue subiendo puestos en política, despertando admiración y aversión a partes iguales entre los ciudadanos.
Su trayectoria pública deja decenas de imágenes y anécdotas, como el accidente de helicóptero que sufrió junto a Rajoy en 2005, del que ambos salieron ilesos, o su intervención ante la prensa, con zapatos de tacón y calcetines, para relatar lo vivido en la ola de atentados en Mumbai, India, en 2008, a la cual sobrevivió.
Fuente: Télam