El número de migrantes llegados por mar a las costas italianas aumentó casi un 30 por ciento en el primer trimestre de 2017 en comparación con el mismo periodo del año anterior, informó hoy la agencia fronteriza de la Unión Europea (UE) Frontex.
Italia se convirtió en 2016 en el principal punto de entrada a Europa para los migrantes procedentes del norte de África, después de que las llegadas a Grecia desde Turquía cayeran considerablemente a raíz de un polémico acuerdo entre la Unión Europea y Ankara y el cierre de la ruta de los Balcanes. Esa ruta era utilizada para llegar de Grecia al centro y norte de Europa.
"El número de migrantes aumentó en marzo en más de un 20 por ciento hasta los 10.800, lo que hizo que el número total de migrantes que llegaron en los tres primeros meses del año alcanzara cerca de 24.250, casi un 30 por ciento más que en el mismo periodo de 2016", afirmó Frontex en un comunicado.
La mayoría de los migrantes que llegan a Italia proceden de Bangladesh, Nigeria y Guinea, dijo Frontex, apuntando además que se ha experimentado un aumento de los ciudadanos de Eritrea y Somalia, que tienen más posibilidades de obtener el estaus de refugiado.
La UE está teniendo problemas para gestionar el enorme flujo de migrantes, mientras que los gobiernos nacionales discuten por la redistribución y el bloque se ve presionado para endurecer sus políticas migratorias.
Después de que Frontex publicara las cifras, el Parlamento italiano aprobó un decreto que acelera el proceso de asilo y de repatriación para los solicitantes rechazados. Amnistía Internacional teme que la reforma conduzca a la toma de decisiones de forma arbitraria.
Mientras tanto, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo en una entrevista con "La Repubblica" que "Italia merece el Premio Nobel de la Paz teniendo en cuenta lo que hace por salvar vidas en el Mediterráneo".