Los talibanes piden ayuda internacional para los afganos

Los islamistas intentan desde hace meses crearse una imagen más moderada. Ante el crudo invierno, solicitaron socorro para este pueblo.

Los talibanes sorprendieron con su petición de ayuda a las ONG y a los gobiernos internacionales para los afganos afectados por el crudo invierno en un mesaje publicado el fin de semana.

Además, los líderes talibanes ordenaron a todos sus combatientes "ofrecer la seguridad necesaria" a los voluntarios.

La petición difiere con la normalmente crítica posición de los radicales frente a los trabajos de ayuda internacional en el país. Cada año se registran cientos de ataques a ONG y otras organizaciones, dado que los talibanes consideran a sus trabajadores "colaboradores" del Gobierno afgano, su enemigo.

Muchos afganos ya no llevan nada que les pueda identificar como trabajadores de organizaciones internacionales cuando viajan por el país por miedo a ser secuestrados o asesinados.

Se trata de la segunda vez que los talibanes publican un mensaje así. En noviembre prometieron protección y apoyo a grandes programas de ayuda al desarrollo.

Los islamistas intentan desde hace meses crearse una imagen más moderada. Por ejemplo, publicaron imágenes de entregas de ayuda humanitaria a personas desfavorecidas. Mientras que se está encrudeciendo el conflicto contra el Gobierno y siguen aumentando las cifras de víctimas civiles.

Por su parte, en la frontera con Pakistán siguen los enfrentamientos. El Ejército de la anción vecina informó hoy que cinco soldados murieron en tres ataques nocturnos a puestos fronterizos con Afganistán perpetrados por un grupo de extremistas. También murieron más de diez de los atacantes, que según indicaron las Fuerzas Armadas, procedían del lado afgano de la frontera.

Muchos islamistas huyeron a Afganistán desde 2014 después de las ofensivas militares contra los extremistas paquistaníes. Pakistán acusa a Afganistán de protegerlos. Desde principios de febrero se está produciendo en Pakistán una nueva oleada de violencia.

Las relaciones entre los dos países, ya de por sí tirantes, experimentaron una nueva crisis cuando, después de un ataque en la provincia de Sind en el que murieron más de 80 personas a mediados de febrero. Pakistán cerró la frontera con Afganistán. Por esta razón, miles de afganos llevan atrapados en Pakistán desde hace más de dos semanas y el comercio quedó paralizado.

Además, el Ejército disparó hacia distintos lugares en el lado afgano de la frontera en los que se cree que podrían encontrarse campamentos de extremistas paquistaníes. Los voluntarios en la zona indicaron que cientos de familias tuvieron que huir.

Afganistán, por el contrario, acusa a su vecino de apoyar a los talibanes afganos, quienes presionan cada vez más al Gobierno desde que se retiraron en 2014 la mayoría de las tropas internacionales.