El primer ministro turco, Binali Yildirim, prometió hoy responder con "duras medidas" después de que el Gobierno holandés impidiese la celebración en Rotterdam de un acto electoral de la ministra turca de Familia, Fatma Betül Sayan Kaya, que fue obligada a abandonar el país.
"Esos que se denominan nuestros amigos europeos, quienes aprovechan cualquier oportunidad para hablar de democracia, libertad de expresió y derechos humanos, volvieron a perderse una clase al respecto, a la vsita de estos acontecimientos", dijo Yidirim en un comunicado.
Este tipo de cosas ayudan a Turquía a descubrir quien son sus "verdaderos amigos", agregó Yildirim, quien pidió calma a los turcos que viven en el extranjero.
"Vergüenza de Gobierno holandés", tuiteó por su parte el portavoz del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, Ibrahim kalin. El vocero acusó al Ejecutivo de La Haya de haber cedido a los "antiislamistas racistas y fascistas" y de haber dañado las relaciones entre ambos países. Lo ocurrido marca un "día negro para la democracia en Europa", agregó.
El ministro turco de Finanzas, Naci Agbal, advirtió de que Europa quiere permitir un nuevo ascenso del noacionalsocialismo. Según Agbal, el comportamiento "antidemocrático" y "fascista" respecto a Turquía es inaceptable.
La ministra de Familia viajó desde Alemania a Rotterdam después de que el Gobierno holandés denegase el sábado el aterrizaje en el país al ministro de Exteriores turco, Melvut Cavusoglu.
Este último tenía previsto dar un mitin en el consulado de Rotterdam para recabar el apoyo de sus compatriotas a la reforma constitucional que se votará en referéndum el 16 de abril en Turquía y que, de aprobarse, otorgará más poderes al presidente Erdogan.
El sábado las autoridades holandesas denegaron en el último momento el permiso de aterrizaje de Cavusoglu alegando motivos de seguridad y después de que el ministro amenazase a La Haya con sanciones políticas y económicas si se cancelaba su mitin.
El Gobierno holandés había aceptado inicialmente que Cavusoglu hablase ante un grupo de invitados en el consulado pero tras ello hubo un llamamiento masivo a los turcos para que participase en el acto.
DPA