Violento "viernes de ira" tras el anuncio de Trump

Manifestantes tiraron piedras a soldados israelíes, que respondieron con gas y balas de goma. Se vive una jornada de protestas por la polémica decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

Foto: DPA
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Cientos de palestinos se enfrentaron hoy con fuerzas de seguridad israelíes en ciudades de Cisjordania y se manifestaron en las calles de Gaza y en Jerusalén este en una jornada de protestas por la polémica decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

Manifestantes tiraron piedras a soldados israelíes, que respondieron con gas y balas de goma, en las ciudades cisjordanas de Hebrón, Ramallah y Belén, luego de abandonar las mezquitas tras participar de las plegarias de los viernes, el día sagrado musulmán, informó el Ejército.

No hubo informaciones de víctimas, luego de que decenas de palestinos resultaran heridos ayer en las primeras protestas importantes en Palestina desde que Trump anunció su decisión, el miércoles pasado.

En Ciudad de Gaza, la mayor ciudad de la Franja de Gaza, miles de palestinos marcharon por las calles para repudiar a Trump y quemaron banderas estadounidenses e israelíes.

En Cisjordania, miles de fieles palestinos se manifestaron también frente a la sagrada mezquita de Al Aqsa, ubicada en la Ciudad Vieja de Jerusalén este, la parte de mayoría palestina de Jerusalén, informó la cadena CNN.

Organizaciones políticas palestinas han llamado a realizar multitudinarias manifestaciones contra la decisión de Trump, mientras que el movimiento islamista Hamas, que controla Gaza, pidió el inicio de una "Intifada" o levantamiento contra Israel.

La decisión de Trump, y su orden de iniciar el proceso para trasladar a Jerusalén la embajada estadounidenses en Tel Aviv, rompen con décadas de política de Estado norteamericana y de garantías internacionales a los palestinos de que el status de la ciudad sagrada debe determinarse en negociaciones de paz con Israel.

Los palestinos quieren que la parte oriental de Jerusalén, o Jerusalén este, capturada por Israel en una guerra en 1967 y luego anexionada, sea capital de su futuro Estado.

En Jerusalén este se sitúa la Ciudad Vieja, donde se encuentran algunos de los lugares más sagrados para el judaísmo, el islam y el cristianismo.

Aunque Israel dice que toda Jerusalén es su capital "única e indivisible", la comunidad internacional no reconoce a Jerusalén este como parte de Israel, y todos los países del mundo, incluyendo a Argentina, tienen su embajada ante Israel en Tel Aviv.

Aunque la decisión de Trump no tiene ningún impacto en la vida cotidiana en la ciudad, conlleva un profundo significado simbólico y es vista por los árabes y musulmanes como un prejuzgamiento sobre una cuestión que debería decidirse en negociaciones y, más aún, un intento de imponer una solución sobre el tema a los palestinos.

El presidente palestino, Mahmud Abbas, dijo esta semana que Trump, con su decisión, destruyó la credibilidad de Estados Unidos como mediador de la paz en Medio Oriente, un rol que ha ejercido de manera exclusiva durante más de dos décadas de negociaciones intermitentes destinadas a crear un Estado palestino al lado de Israel.

En cambio, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, valoró la "justa y valiente" decisión de Trump, dijo que el presidente estadounidense "se ató para siempre" a la historia de Jerusalén y aseguró que otros Estados estaban siguiendo sus pasos.

Télam