Guatemala se sumó a la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel y trasladará también allí su embajada.
El anuncio fue saludado hoy por el Estado judío. El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, y su país son "auténticos amigos de Israel", dijo hoy Yuli Edelstein, presidente del Parlamento israelí.
En un comunicado publicado en Facebook el domingo, Morales dijo que ha dado instrucciones a la ministra de Relaciones Exteriores Sandra Jovel para que inicie "las coordinaciones respectivas" e informó de su decisión al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
El jueves, la Asamblea General de la ONU aprobó por una abrumadora mayoría de 128 países una resolución en la que se pide a Estados Unidos revocar su decisión. Únicamente nueve países votaron en contra, entre ellos Guatemala.
"A pesar de que solo fuimos nueve en todo el mundo, estamos con total certeza y convicción de que es la ruta correcta", expresó Morales el viernes. "Israel es nuestro aliado y debemos apoyarlo", añadió.
Los países que se alinearon con Estados Unidos e Israel para reconocer Jerusalén como capital israelí fueron Guatemala, Honduras, Islas Marshall, Micronesia, Nauru, Palau y Togo. Otros 35 países se abstuvieron.
Algunos de los principales aliados de Estados Unidos, como Reino Unido, Francia y Japón, estuvieron entre los que ignoraron las advertencias de la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, sobre las consecuencias de apoyar la resolución.
Haley dijo que Washington recortaría los fondos a aquellos que votaran a favor, y que "Estados Unidos tomaría nota de los nombres".
El estatus de Jerusalén es uno de los más sensibles y explosivos en el conflicto que enfrenta desde hace décadas entre israelíes y palestinos. Israel asegura que la ciudad es su capital "única e indivisible", mientras que los palestinos quieren que el este de la urbe sea la capital de un futuro Estado propio.
Israel ocupó la parte este de Jerusalén en 1967 durante la Guerra de los Seis Días y más tarde se anexionó el territorio, algo nunca reconocido por la comunidad internacional.
La decisión de Trump el 6 de diciembre de reconocer la ciudad como capital de Israel desató una ola de críticas de líderes árabes, europeos y musulmanes y protestas en Tierra Santa. Más de 300.000 palestinos viven en Jerusalén Oriental, que alberga lugares sagrados tanto para los judíos como para los musulmanes y cristianos.