¿Llegó el día en que la economía argentina hizo posible comprar cosas aquí que antes comprábamos en Chile?
Un estudio realizado del otro lado de la cordillera por GfK Consumer Choices muestra que si entre enero y agosto de 2016 comprar un notebook en Argentina era un 58% más caro que en Chile, ahora esa distancia se redujo a 17%. El dato fue publicado por El Mercurio y dio origen a un título que podría transformarse en un problema para la economía trasandina, que ya se acomodó a la invasión de argentinos que van de compras: "Chile dejaría de ser el nuevo Miami de los argentinos: Turistas reducen compras en el país por menor atractivo de precios".
Según la prensa chilena, "la frase 'Chile es el nuevo Miami' podría transformarse en algo del pasado". Esto, porque si bien en los últimos meses era muy común escuchar a los turistas argentinos repetir estas palabras con maletas repletas de artículos comprados en los shoppings o "malls" del otro lado de los Andes, ahora cada vez se estaría reduciendo más la proporción de argentinos que adquieren ciertos productos en Chile.
Desaceleración de la furia consumista: menos argentinos de visita, también
Si bien hubo una virtual invasión de argentinos a Chile en el primer semestre, con 1,9 millones de personas, las autoridades de la Subsecretaría de Turismo trasandina indicaron al diario local El Mercurio que la cifra de incremento fue de 27,6% con respecto al año anterior, pero basta menor al anterior registro de aumento interanual, que había sido del 52%.
Sí notaron un aumento del tarjeteo de las compras realizadas por argentinos: un 35% más que el año anterior, lo que puede basarse en cierta percepción de estabilidad en Argentina, lejos del "compremos que se acaba el mundo", que parecía suceder con anterioridad, perseguidos por una inflación explosiva que, si bien no ha sido vencida, parece controlada.
De todos modos, los chilenos calculan que durante todo este año habrán pasado a su país 3,5 millones de argentinos.
Qué cosas compramos menos en Chile
Un estudio realizado por GfK Consumer Choices evidencia estos datos:
- Una caída del peso de los turistas argentinos sobre las ventas de smartphones, que es uno de los artículos más apetecidos por nuestros vecinos. Si en enero de 2015 un 83,8% de la comercialización de estos teléfonos en ciudades como Valdivia, Santiago -descontando la comuna Providencia-, Antofagasta y Puerto Varas, entre otras, se realizaban a ciudadanos argentinos, en el mismo lapso de 2017 esa cifra cayó 7,5 puntos porcentuales, hasta un 76,1%.
- Una situación similar se observa en la venta de smart TV y notebooks , los cuales han rebajado en 6,7 y 6,4 puntos porcentuales, respectivamente, sus ventas a los turistas argentinos en los últimos dos años en estas mismas zonas.
Este retroceso tendría directa relación con la menor diferencia de precio que hay en ciertos artículos con respecto a lo que se veía hace un año atrás.
A modo de ejemplo, si entre enero y agosto del año pasado comprar un notebook en Argentina era un 58% más caro que en Chile, durante el mismo lapso de este año esta diferencia bajó a un 17%.
Sobre esto, el Business Manager IT de GfK Consumer Choices, Pablo Vrdoljak, comentó al diario El Mercurio que esta menor distancia en valor tendría relación con que en Argentina este año se eliminó el impuesto para la importación de notebooks , mientras que en el resto de los países de la región estos artículos incrementaron su precio por el mayor desarrollo de la categoría y el auge que ha tenido el segmento Gamers .
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Con el tipo de cambio actual, Chile sigue siendo un lugar atractivo para los consumidores argentinos ávidos de artículos electrónicos, ropa y calzado. Este sábado miles de argentinos cruzaron la frontera para pasar el fin de semana largo en el vecino país.
"Respecto al mercado argentino y la baja del precio promedio, este efecto provocará en el mediano plazo la disminución de turistas argentinos en nuestro país, ya que perderá el atractivo de viajar a Chile por un dispositivo solo 15% o 20% más barato, considerando que al volver a Argentina, en la aduana exigen el pago del 50% del valor de compras que superen los US$ 150", dijo Pablo Vrdoljak.
En esta línea, el gerente de Estudios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), George Lever, indicó que "en el caso de computadores, notebooks y otros artículos tecnológicos, los aranceles (en Argentina) bajaron de 35% a cero este año, generando una reducción en los precios finales". Pero reconoce que si bien la baja de los diferenciales de precios acota el atractivo de la compra en Chile, aún "subsisten diferencias no solo de precios, sino también de variedad".
Las diferencias
- Según muestra el estudio de GfK Consumer Choices, si en los primeros ocho meses de 2016 comprar un teléfono inteligente en Chile era un 108% más económico que en Argentina, durante el mismo período de este año esa diferencia de valor alcanza un 89%.
- En el caso de los smart TV, la tendencia se repite. Lo anterior, considerando que la brecha entre los precios nacionales y argentinos se redujo en 27 puntos porcentuales en un año. En cuanto a este último producto, Pablo Vrdoljak explicó que la menor brecha con Chile tendría directa relación con la menor inflación en Argentina en los últimos meses. Así, si entre enero y agosto del año pasado el precio promedio de un smart TV era de US$ 763, ahora ese valor promedio es de US$ 620.
George Lever señaló que lo que Chile debería comenzar a experimentar es "una normalización en la tasa de crecimiento del turismo de shopping argentino en Chile, que crecía a un ritmo fuera de lo normal".
En ciudades como Iquique, La Serena, Viña del Mar y Osorno -que son algunas de las más visitadas por argentinos-, el estudio reveló que la venta de productos tecnológicos continuó creciendo en enero de este año.
Sin embargo, el avance se habría estancado con respecto a lo observado entre enero de 2015 y el mismo mes de 2016.
En el caso de los smartphones, en el primer mes de 2016 sus ventas habían crecido seis puntos porcentuales con respecto a 2015, pero el salto entre enero de 2016 y enero de 2017 fue de solo 1,9 puntos porcentuales en dichas ciudades.