Decenas de miles de policías británicos participan a partir de hoy en Londres en una encuesta sobre un mayor uso de las pistolas eléctricas (taser).
La consulta, que se extenderá hasta fines de enero, incluye preguntas tales como si consideran viable estar continuamente armados y si prefieren llevar un arma tradicional o una pistola eléctrica.
El trasfondo de la encuesta es el mayor peligro al que están sometidas las fuerzas de seguridad a raíz de la amenaza terrorista. A diferencia de la mayoría de los países, gran parte de los policías de Gran Bretaña patrullan desarmados.
"El terrorismo en Londres representa un peligro permanente y nuestros policías deben estar alertas y deben poder reaccionar con velocidad", dijo Ken March, de la Federación de la Policía Metropolitana, que representa a 32.000 agentes de la capital británica.
Tras los atentados terroristas perpetrados en París en noviembre de 2015, Scotland Yard anunció que aumentaría el número de policías armados en Londres.
Pero la mayoría de los efectivos deben permanecer desarmados, dijo el portavoz añadiendo que esta forma de operar constituye para ellos un orgullo. El 92 por ciento de los policías va desarmado, añadió.